Por Julieta Camandone
La Rural del Bicentenario mostró, al cabo de trece días ininterrumpidos, un
escenario sin vencedores ni vencidos en la arena política y también en la
económica.
La Exposición Rural del año 2008 arrancó tras el voto no positivo del vicepresidente Julio Cobos, que puso fin al esquema de retenciones móviles, hecho que golpeó con dureza al matrimonio presidencial que se jugaba muchas fichas –si no todas– en esa partida dirimida en el Senado.
Al año siguiente, el flamante presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Luis Biolcati, que había reemplazado en su función a Luciano Miguens, cortaba la cinta inaugural del predio palermitano tras las elecciones legislativas que colocaron a una decena de agrolegisladores nacionales en el Congreso, con un Néstor Kirchner debilitado que hasta había renunciado a la presidencia del PJ –que después reasumió– golpeado, otra vez, por el campo opositor.
En cambio 2010 llegó con una batalla por ganar, la de la derogación de las facultades delegadas y la instrumentación de un nuevo esquema de retenciones. Durante la muestra que terminó ayer, legisladores de la oposición y dirigentes ruralistas debatieron un nuevo esquema que sigue negociándose contrarreloj. El hecho de que el campo no arrancara esta Rural en tono vencedor logró, por otra parte, que más empresarios desfilaran por la muestra, porque en un principio no parecía vivirse de manera tan apocalíptica esa máxima de años anteriores de que si uno estaba con el campo, estaba contra el Gobierno. Hasta que habló Biolcati.
El confrontativo discurso del sábado del titular de la SRA volvió a crispar al Gobierno, que salió a repudiar las palabras pronunciadas ante unas 5.000 personas que asistieron al acto, con Aníbal Fernández ‘twiteando‘ a la cabeza. Biolcati se debió a su público, pero el tono del discurso también le valió críticas ciudadanas.
En el plano económico, los excelentes precios de toros y hembras bovinas marcan un cambio de tendencia. La falta de hacienda aumentó el valor del novillo que va al matadero tanto que, acompañando la tendencia, el valor del toro para reproducir (el que se vende en La Rural) se duplicó. Esta es una buena noticia para el que tiene que vender el toro, las hembras para reproducir y los terneros para engordar, y una mala noticia para el que tiene que comprarlos. Pero peor noticia es para un rango de consumidores que hoy gasta el doble que hace un año por kilo y ya no come asado, sino que le agrega un poco de carne a otros ingredientes.
La cosecha de soja este año fue la mejor de la historia. Los precios están unos $ 50 por tonelada por encima de los del año pasado. El trigo y el maíz también aumentaron unas varias decenas de pesos por tonelada y, lo más importante: llueve. Con retenciones y todo, las fábricas de maquinaria agrícola venden 30% más. Pero para todos, los aumentos de costos pesan y la definición por las retenciones les dirá cómo sigue su negocio. Mientras, desoyendo las voces que hablan de sustentabilidad y de productividad de las tierras a futuro, productores de todo calibre inundan los campos de soja. Terminó La Rural del Bicentenario y empiezan otras la batallas.