Es cierto que el cuadro se ha complicado mucho en la región triguera de lo que fuera la Unión Soviética, así como, también, en otras partes de Europa, como puede ser Alemania. Y, por si ello no fuera poco, también existen problemas en Canadá y en Australia.
El caso de Rusia es grave. En lugar de 51 millones de toneladas, para levantar habrían 49 millones, cuando el año pasado se cosecharon casi 62 millones. El país está atravesando la peor seca en casi un siglo y medio.
Pese a la gravedad de la situación en estos países, la verdad es que las existencias de trigo en el mundo siguen siendo relativamente altas.
Se proyecta un nivel de stocks finales para el 2010/11 en 187 millones de toneladas. No es mucho. Pero no es poco.
La caída en los stocks no es alarmante gracias a la oferta de otras regiones como es la EE.UU. Para el USDA los stocks allí, en la campaña 2010/11, se calculan en 29,75 millones de toneladas. Son los más altos desde la campaña 87/88.
Sin embargo, los precios han subido y, como todos hemos advertido, mucho.
Lo han hecho porque la demanda es más fuerte que la esperada, porque se había estimado un nivel de oferta que ahora se presenta menor y porque los fondos están actuando a favor de la suba en los valores.
Además, los precios del maíz también muestran signos de fortaleza, aún cuando el momento crítico para la floración, en EE.UU. ha pasado. Y lo ha hecho con éxito. Así la producción estaría, más o menos, asegurada.
El maíz así como el trigo están beneficiados por la demanda. Ella presiona a favor de los valores.
Las exportaciones norteamericanas caminan con fuerza. Ocurre que China ha entrado en el mercado con renovados bríos. Y lo hace en un marco de negociaciones futuras.
Al actual ritmo de compras, se calcula que las importaciones chinas alcanzarán un volumen de 15 millones en el periodo 2014-2015.
En el año actual China realiza compras por un volumen nunca visto desde en los últimos 15 años, básicamente por los requerimientos de su industria forrajera. Como alimento para el desarrollo de su producción cárnica, este cereal tiene un campo promisorio.
En tanto, la soja sigue inmersa en un mercado sostenido por la demanda en fuerte acción. En tal cuadro, los fondos están activos y mantienen una posición compradora, alentados también, por la problemática que pesa sobre los cereales.
Los fondos, como especuladores natos, logran, por ahora, mantener los precios en niveles elevados. No sabemos por cuánto tiempo más. Pero, obviamente, la película no será por siempre.
Acá también la actitud de China es vital. De acuerdo a la Administración General de Aduanas de este país, las importaciones de junio han llegado a 6,2 millones de toneladas. No es un volumen de poco monta, pues representa un aumento de más del 30 anual.
Dado la mejora en la percepción de los operadores –algo que hasta hace poco no se creía- sobre el futuro de la economía mundial, los mercados financieros se comportan positivamente a favor de nuevas subas en general, con el ingreso de órdenes de compra en distintas alternativas.
Entre ellas, están los granos.