¿Estamos en medio de un cambio de tendencia? ¿Puede empezar a levantar el euro?

Es posible que así sea. Por ello, no deberíamos descartar un nuevo soporte en los precios aún cuando las próximas cosechas sean abundantes.

Una depreciación del dólar más firmes señales de mayor consumo maicero, con  modificaciones en los cálculos del USDA, han determinado un escenario diferente, ciertamente, más firme para los precios del maíz.

Todos lo sabemos: cuando el clima viene muy bien en EE.UU. el cuadro para los precios de este cereal se pone delicado.

Sin embargo, las apariencias, hoy por hoy, pueden llamar a engaño. Vamos a ver.

Ahora hemos ingresado en la etapa final del cultivo en ese país. Y las condiciones en que se desenvuelve son óptimas.

En plena floración y con elevadas reservas de humedad, el cereal camina sobre ruedas. Y su futuro parece asegurado ya que los pronósticos son de lluvias.

¿Qué tiene de bueno esto para los productores argentinos? La buena noticia es que, pese a este cuadro tan favorable para lo oferta del norte, los precios siguen manteniéndose en un nivel aceptable.

En el gráfico podemos apreciar la evolución de los precios internacionales desde el año 1994 a la fecha. La línea roja marca la tendencia.

En los últimos meses, los valores, una vez descontados los vaivenes, mantienen un comportamiento bastante parejo.

FOB (puertos argentinos)
 en dólares por TM


2009

2010

 

 

168

165

 

 

El informe del USDA del 30 de junio, fue una verdadera sorpresa: el área de siembra, en lugar de crecer como se estimaba, se achicó. Además, en lo que se refiere a stocks, el número publicado fue de tan sólo 7,7 millones de toneladas. Muchos menos de lo que se aguardaba.

¿Qué quiere decir ello? Uno debe inferir que el consumo ha sido superior al pensado. Y si hay que arriesgar una respuesta al porqué de ello, deberíamos decir que la causa está en la pujante industria del etanol que tiene al maíz como insumo.