Matilde Fierro

El desembarco de Elisa Carrió en la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados de la Nación, en la que reclamó un plenario de tres entes legislativos para tratar el futuro de la Oncca puso de manifiesto que el agro se desliza por vericuetos políticos, aun sin desearlo.

Internas entre los legisladores provenientes del campo y otros, como es el caso de Christian Gribaudo (PRO) y Lisandro Viale (Socialismo), que trabajaron con intensidad para mantener viva la llama agropecuaria en las gradas parlamentarias, quedaron al descubierto.
Ricardo Buryaile (UCR, Formosa), ex vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y titular de la Comisión de Agricultura vio cómo se le deslizaban de la mano 19 votos conseguidos para aprobar un proyecto de reformulación de la Oncca.
La Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) quiere ser eliminada por Gribaudo y modificada por otros, sin embargo, Lilita llegó al segundo piso del edificio anexo del Congreso a decirles que, en el fondo, el destino del organismo es cosa seria y requiere un debate superior.
Por eso pidió un plenario para que sea tratado por las comisiones de Comercio, Presupuesto y Hacienda y Agricultura y Ganadería, lo que implica un mayor número de diputados en discusión.
La Onnca quedó en el eje y desnudó una vez más el viejo axioma de que los acuerdos en el Congreso no se logran de un plumazo.
Lilita, además, durante la jornada también se despachó con otra sentencia. “Sería una irresponsabilidad votar la ley que elimina los superpoderes”, dijo para describir un panorama apocalíptico de parálisis del país y habló de personalismos de poder.
Ocurre que un proyecto aprobado por la Cámara de Diputados la última semana permitiría un regreso al Poder Legislativo de la legitimidad de fijar las alícuotas a los derechos de exportación en agosto, pero el Ejecutivo podría vetarlo.
“Urge tener un proyecto consensuado sobre retenciones antes del vencimiento de las facultades delegadas ya que el Parlamento podría recuperar la potestad sobre determinadas cuestiones impositivas como los derechos aduaneros”, resumió a Noticias Argentinas, Alfredo Rodes.
El director ejecutivo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) se remitió al acuerdo alcanzado de eliminación total para trigo, maíz y girasol, productos agropecuarios varios regionales y carne, entre otros.
Se trata de lograr la disminución paulatina arancelaria de la soja que hoy tributa un 35 por ciento y que bajaría desde un 25 por ciento según coincidieron los integrantes de la Comisión de Enlace y de la misma Lilita en su momento.
El Mercosur tampoco está ajeno a la búsqueda de un pacto final ya que pretende que sus países unifiquen los aranceles aduaneros para la región, iniciativa impulsada por Uruguay.
Cuando Carrió se presentó en la Comisión, a la que no pertenece, lo hizo en carácter de jefa del bloque de la Coalición Cívica y de autora reciente de un proyecto para eliminar los polémicos ROE (permisos de embarque) que desde la Oncca rigen las exportaciones agropecuarias.
La polémica oficina es un organismo descentralizado en la órbita del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y tiene atribuciones muy amplias.
Si no hay anuencia entre los legisladores, la Oncca tendrá oxígeno, por bastante tiempo, ya que los kirchneristas también tienen alguna carta guardada como extender el tratamiento a todas la comisiones involucradas.