¿Qué está pasando en el mundo?
En la actualidad, podrá advertirse una fuerte volatilidad en materia de precios en los mercados internacionales, básicamente, porque la región agrícola de EE.UU. está pasando el período más crítico desde el punto de vista climático.
De hecho el mercado internacional sufre un período donde el clima es el eje con problemas no sólo en EE.UU. sino también en Canadá, India, Australia y Malasia por las sequías que allí se registran.
Sin embargo, sean cual fueren las fluctuaciones, lo importante es que, en el mediano plazo, se ve una clara tendencia de firmeza de precios internacionales, en un contexto de ajustados stocks finales.
A ello debe agregarse lo que está sucediendo con el valor del dólar.
Después de varios años de niveles muy elevados, ahora se manifiesta un dólar más debilitado. Este fenómeno hace que el valor de las monedas de la U. E. y del sudeste asiático sobre todo suba y, por ende, ellas pasan a tener mayor poder de compra, asegurándose así una demanda creciente.
Cuando hoy se publique el informe mensual de USDA, seguramente, los precios sentirán lo que éste revele.
Pero cualquiera sea la predicción establecido lo que ya se sabe es que habrá una sustancial baja en la próxima cosecha tanto de maíz como de soja. En rigor, los analistas prevén bajas más acentuadas que las estimadas por USDA.
En maíz, ellos estiman un volumen de cosecha del orden de 220/225 millones de toneladas para EE.UU.
Y en soja, lo hacen en poco más de 70 millones de toneladas para EE.UU.
En ambos casos, las estimaciones privadas están sustancialmente por debajo del organismo norteamericano.
La realidad es que hay una fuerte reducción en la cosecha de maíz en EE.UU. que habría sido afectada visiblemente por el clima y además habría una menor siembra en Sudamérica según lo revelan las encuestas de intención de implantación.
Respecto a la soja, la mayoría de los analistas prevé una considerable merma. Sin embargo, todavía existen posibilidades de mejora. A su vez, la cosecha de Brasil y Argentina pueden compensar en buena parte la caída de EE.UU.
Además, con respecto a los precios de la soja, no resulta descartable una baja dado que los fondos se hallan muy comprados. Si ellos llegaran a estimar futuras bajas de precios, seguramente lo que se sucedería es una acentuación de la caída a consecuencia de las ventas. No debemos olvidar que en soja, los fondos son más que importantes.
Hoy se dará a conocer el informe mensual de USDA. Allí veremos los guarismos. Pero desde ya los analistas descuentan mermas superiores a las que tomaría en cuenta este organismo.
Trigo en Argentina.
Después de una seguidilla de días secos y soleados, las condiciones de siembra se han modificado notablemente y hasta el momento se estima que la siembra ha superado el 90% de la superficie prevista.
Claro está que en la zona del cinturón maicero, la cosa está definida y apenas un 40% de lo sembrado el año pasado ha sido implantado este año.
Ahora la esperanza se deposita en el sudeste de la Provincia de Buenos Aires para alcanzar la superficie total argentina estimada para este año en sólo 6 millones de has.
Pesadilla.
En el caso de confirmarse, a medida que va pasando el tiempo, la suba de precios a nivel internacional no resulta para nada descartable la amenaza de alza en el nivel actual de retenciones.
Siendo así las cosas, el productor se verá entre la ventaja y la desventaja que a la larga actúa como elemento de desaliento en el espíritu de empresa. Es necesario contar con una eficiente estructura de lobby para intervenir contra la intervención del Estado.
Los gremios del campo, hasta el momento, no muestran mayor creatividad al respecto.