A pesar de que en abril pasado China decidió dejar de importar aceite de soja
argentino, en represalia a las trabas impuestas aquí a algunos productos chinos,
el mes pasado hubo cargamentos del producto que lograron eludir el cerco e
ingresaron al país asiático, de acuerdo con información oficial difundida por la
agencia Reuters.
La Administración General de Aduanas de China reveló ayer que durante mayo
ingresaron 23.395 toneladas de aceite de soja de origen argentino, un volumen
que perfectamente podría haber sido transportado en un buque carguero.
Igualmente, el dato refleja una fuerte caída de las compras chinas. Respecto de
mayo de 2009, el volumen de aceite argentino ingresado a China retrocedió el
78%. En tiempos normales, la Argentina le vendía a China en promedio unas
150.000 toneladas mensuales.
En abril pasado, el gobierno chino restringió la entrada del derivado de la
soja de origen argentino argumentando que no cumplía con los estándares de
calidad requeridos, ya que contenía residuos de solventes mayores a los
tolerados. Tanto el gobierno como la industria aceitera local aseguraron que en
realidad se trataba de una barrera paraarancelaria, pues el producto se ajustaba
a las normas internacionales. Quedó claro, con el correr de los días, que se
trataba de una represalia a las trabas impuestas aquí a productos industriales
“made in China”.
Además de esta puja comercial, se pelea por ver quién agrega valor a la soja argentina. En rigor, el reporte oficial chino mostró que China importó desde aquí en mayo 430.308 toneladas del poroto sin procesar, un 85% más que en igual mes del año pasado.