Las precipitaciones del mes de abril han resultado decepcionantes en vastos sectores agrícolas del país, principalmente para el sudoeste de la región pampeana, donde la buena oferta del mes de marzo fue perdiendo eficiencia hasta configurar un patrón deficitario que reposiciona las incertezas para el inicio de la fina. El comportamiento climático conocido establece normalmente un progresivo corrimiento de las precipitaciones hacia el este a medida que se afianza el otoño y consecuentemente las zonas mediterráneas quedan muy dependientes del nivel de reserva que hayan logrado hasta el momento.
La distribución de precipitaciones presenta un resumen mensual que puede considerarse apropiado en la parte central del este de CB y en una estrecha franja de SF, que posiblemente haya influenciado benéficamente al noreste de BA, aunque en forma muy irregular. En general al sur del Salado bonaerense la oferta de agua ha sido muy pobre, siendo prácticamente nulas las precipitaciones en la segunda quincena del mes pasado. Otro sector que recibió muy pocas lluvias lo constituyen las provincias de ER, Corrientes, Chaco y el norte de SF. Fue buena la oferta de agua en el NOA, exceptuando el extremo norte de Salta y Jujuy.
La categorización de las precipitaciones a partir de la comparación de los registros con la estadística mensual del mes de abril (1973-2009), permite establecer las zonas donde el retroceso pluvial fue más marcado. Resulta evidente la fuerte anomalía pluvial del sudoeste de la región pampeana la cual, si bien es comparable con la observada en la Mesopotamia y sus vecindades, se constituye en un indicador de cuidado para este golpeado sector productivo. Adquiere especial relevancia el trabajo de conservación de humedad que se haya realizado a partir de las precipitaciones obtenidas en el mes de marzo. Monitorear el nivel efectivo de humedad y esperar algún evento pluvial en la segunda quincena de mayo puede definir las condiciones de riesgo con las que se accederá a la próxima campaña de granos finos. El crecimiento del área triguera a nivel nacional en esta campaña dependerá mucho de las decisiones que se tomen en este sector de la región pampeana.
El mes de mayo ha comenzado con precipitaciones sectorizadas en el noreste del país y el centro norte de la Mesopotamia que marginalmente alcanzaron el noreste de la región pampeana, siendo mínima la oferta de agua hacia el centro sur de la misma, solo algunas lluvias ligeras o lloviznas se han estado observando en estas últimas horas. En el Chaco el evento del lunes dejo registros que por sectores alcanzaron los 100 milímetros, marcas que compensan favorablemente la falta de lluvias de abril. Recordamos que el domo central, la principal zona agrícola del Chaco, presenta en mayo una fuerte caída en la oferta de agua, la cual no se recupera sino hasta entrado el mes de septiembre. Este es otro sector donde la suerte de la actividad de siembras en invierno queda vinculada al nivel de reservas obtenido en la primera parte del otoño, las siembras tempranas de girasol por ejemplo.
- Por CCA - exclusivo Agrositio.com
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