Allá por enero-febrero, se pensaba en una baja. Y por ello los precios se adelantaron y, así, antes de ingresar a la cosecha ya se habían ubicado en un nivel reducido.
En la medida que la trilla fue avanzando, la aguardada caída tan sólo duró unas pocas semanas y luego se vio una interesante recuperación.
En esta evolución positiva, la participación compradora de los fondos permitió una recuperación inversora de tipo especulativa como no veía hace mucho tiempo.
Bien iniciado abril, las señales técnicas alcistas, un dólar algo debilitado y cierto retraso del valor de los granos frente al precio del petróleo promovieron estas compras por parte de los fondos de inversión.
Contribuyeron, además, los “buenos oficios” provenientes de los tradicionales inconvenientes laborales en los puertos argentinos y la cuestión china.
No hay que olvidar también la problemática logística que ha retrasado la llegada de los camiones a la vera de los buques, cuestión que también sufre Brasil.
Algo ayudó, también, la prórroga del subsidio establecido en EE.UU. de un dólar por galón para fabricar biodiesel para el año 2010, vigente en 2009.
Se calcula que, en la actualidad, un 12% de la producción de aceite de soja está destinada a la elaboración de biocombustibles, y es posible que este ratio se incremente a un nivel de 15% en meses más.
Un componente en el precio, poco analizado pero que está pesando fuerte, es la capacidad de retención del productor argentino, quien ahora -más que nunca- no está dispuesto a perder parte de su ganancia por elegir un mal momento en la venta.
Nos referimos a los silos-bolsa que han revolucionado el esquema de comercialización de los granos gruesos, sobre todo de la soja. Se trata de una característica de la actual comercialización que no había sido tomada en cuenta al menos en la dimensión adquirida en esta campaña.
En definitiva el costo de un silo-bolsa por tonelada es de tan sólo 8 dólares. Un costo que el productor ha decidido afrontar para independizarse de la premura propia de toda cosecha. Así puede realizar sus transacciones de todo nivel con mayor racionalidad.
Una cosa importante: quien asume este costo, no lo hace para demorar la venta unos pocos días, lo hace para retrasarla por lo menos unos tres o cuatro meses. Y, seguramente, bastante más.
En fin, así están las cosas. Pero, es menester tener en cuenta que el análisis fundamental continúa mostrando un cuadro, para lo inmediato, negativo.
Está finalizando la campaña y ya sabemos que existe mucho más maíz que lo calculado hace unas pocas semanas atrás. El USDA ha informado que las existencias en EE.UU. son superiores en cerca de 5 millones de toneladas a lo aguardado.
¿Y la soja? La cosecha en América del Sur probablemente supere el volumen de 130 millones de toneladas, contra 95 del año pasado.
El USDA ha reiterado el incremento de la producción mundial y de los EEUU para la campaña 2009/10. Se estima que el balance mundial quedaría con un aumento del stock a casi 63 millones de toneladas cuando el año pasado fue de casi 43.
Así La relación stock/uso subiría de 19,3% del año pasado a 26,7%.
Por ello, cuando los fondos reviertan su actitud, el cuadro se va a complicar. Al menos algo.
Horas de angustia, para muchos. Habrá que poner el pecho o aprovechar estos valores..