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El productor que sepa moverse adecuadamente al momento de comercializar, tendrá una gran chance de ganar. Esta es una campaña de oportunidades, por ello hay que producir, eficiente e inteligentemente.

Mercado internacional

Lo que se conoce como weather market (esto es el mercado climático) -que opera sobre EE.UU.- está en plena actividad, influyendo dramáticamente sobre los precios.

¿Qué es lo que está pasando en los mercados de Chicago?

Pues bien, el tiempo durante la polinización y floración del maíz y buena parte del estadio inicial de crecimiento de la soja ha sido afectado por temperaturas altas y escasez de lluvias, en los principales centros de producción de ese país del Norte.

Es cierto que hubo, días de lluvias pero la realidad es que ellas no lograron alterar sustancialmente la tendencia de sufrimiento de estos cultivos.

En el último informe sobre el estado de los cultivos, el USDA continuó calculando hacia la baja las condiciones del maíz y de la soja respecto a la situación en esta misma época del año pasado.

Pero la perspectiva es diferente para el maíz que para la soja. ¿Por qué?

La situación es distinta para la soja porque el hemisferio sur, esto es básicamente Argentina y Brasil producen una importante porción de la oferta mundial que aparece en los mercados a partir de marzo próximo. Y se trataría de una oferta elevada.

Esta oferta sudamericana frena las subas violentas que pueda intentar el mercado de Chicago frente a las menores producciones de EE.UU. y, eventualmente, de China.

En cambio, para el maíz el cuadro es delicado. La oferta alternativa a la de EE.UU. es reducida normalmente y, este año, mucho más pues se prevé una abrupta caída en la producción sudamericana.

En tal caso, si se diera una fuerte baja en la producción de maíz en EE.UU. como consecuencia del stress hídrico la posibilidad de suba fuerte es realmente altísima.

El tema queda claramente expuesta por el hecho de que los productores de Argentina no tienen mayor disposición a sembrar maíz. Se prevé en nuestro país una acentuada baja de la producción. No hay más que recorrer el sur de Santa Fe y el norte de la provincia de Buenos Aires para corroborar ello.

Por las rutas de esa zona, se advierte una baja en la siembra de trigo de aproximadamente un 60%. Tampoco se ve intención de siembra de maíz, dado los altos costos de implantación que este cereal requiere. Los equipos de riego pareciera que se preparan para una campaña de "siesta". Y la aplicación intensiva de fertilizantes este año parece una utopía.

 

Trigo en Argentina.

Es factible un mercado muy firme para los próximos meses. La apreciación ésta viene de la mano de la menor superficie sembrada que ya se observa en la Argentina. De hecho la zona núcleo muestra claramente ello, donde ya el tiempo de siembra ha pasado.

Y la zona sur de la provincia de Buenos Aires muestra suelos todavía inundados o con exceso de humedad que hacen temer una buena siembra.

A su vez, se nota en general una menor aplicación de fertilizantes, sobre todo de urea.

En fin, con este cuadro es de esperar un mercado local entonado. Y, con problemas de entrega hacia Brasil.

Exposición de Ganadería y Agricultura.

Resultó lamentable la exposición del Secretario de Agricultura. Fue una muestra clara del autismo que exponen las autoridades nacionales.
Y al mismo tiempo, significó un ejemplo de cómo la sociedad toda puede tender a la autodestrucción. Pues ver que el Secretario de Agricultura de la Nación cumplía un papel tan bochornoso era más que lamentable; para él como persona y funcionario nacional, y tremendamente lastimoso para todos los argentinos, que debemos soportar tal grado de necedad en las tribunas.

Esta reacción por parte del público, ciertamente justificada y entendible, es a la larga un elemento más de disolución sobre las instituciones de nuestra economía. Y es la consecuencia evidente del comportamiento patético de la clase dirigente, que cada día se observa más enfrentada a la realidad cotidiana de la Argentina.

El gobierno se mostró ayer, nuevamente de espaldas al agro y a la producción en general. Y la ausencia del titular del Ejecutivo no hizo más que acentuar las innumerable dudas, que tienen los productores, sobre el espíritu de producción por parte del gobierno actual, que bien puede repercutir en un eventual incremento sobre las retenciones.

Estos nubarrones no deben abatir. Por el contrario debe acentuar la lucha por la producción desde la tierra misma y hasta los foros de discusión y centros de difusión. La campaña no sólo debe estar en la tierra sino también en la comunicación con la sociedad toda.