Pero la tendencia no se termina de acentuar. Y es lógico que así sea. Tanto la mega cosecha de Brasil y como de la Argentina pesan. Y mucho.

A favor del alza, hasta ahora, han actuado la debilidad del dólar y los problemas climáticos que se registran en EE.UU.

Respecto al primero ¿qué decir?

El dólar tuvo períodos de alza y luego de bajas. Durante los primeros, los valores de los granos en general perdían soporte. Y durante los segundos, los recuperaban.

La Unión Europea ha acordado otorgar a Grecia préstamos por un monto de 30.000 millones de euros. A esta cifra se agregaría una partida de 15.000 millones proveniente del Fondo Monetario Internacional (FMI). La operación de auxilio está en marcha.

De esta forma, la Eurozona trata de dejar bien en claro que no permitirá dejar caer a ninguno de sus miembros.

Este anuncio tiende a fortalecer el euro en desmedro del dólar. Por lo tanto, si la cosa va bien, es razonable que el dólar pierda algo de fuerza adicional con relación al euro.

Pero guarda. La solución no está concretada. Y, en principio este acuerdo tan sólo pospone el problema.

Si las cosas se arreglan en Europa, tal hecho va en contra del dólar.

Pero éste, a su vez, tiene un cuadro por delante positivo. La economía estadounidense sigue en recuperación. Este elemento puede ser más fuerte que la solución de los problemas en la UE.

Por lo tanto, a la larga, el dólar puede revaluarse más.

Y ello no es favorable para los granos y menos aún para la soja.

Respecto al clima en EE.UU. Las lluvias, por cierto más que abundantes, son  un buen soporte. Habrá que ver cómo sigue esta historia.

En este cuadro de fuerzas encontradas, lo que se observa claramente es la posición rígida de quienes tienen la soja.

En la Argentina –y aún en Brasil- la producción no está dispuesta a entregar al mercado su mercadería en un nivel menor a un FOB de u$s 360 por toneladas, que equivale a un FAS de u$s 220 gracias a la exquisita perversión de los derechos de exportación. 

En tal contexto, es lógico que no se presenten ofertas cuando los valores se ubican por debajo de los $860.-

Así están las cosas. La puja entre la producción (oferta) de Sudamérica y el consumo (demanda) de China y otros mercados está a la vista.

Como en toda pulseada, habrá momentos donde las manos van para un lado y otros donde van para el otro.