El Gobierno se comprometió ayer a garantizar la estabilidad laboral de alrededor de 20 mil trabajadores de la industria de la carne, cuyos empleos quedaron en peligro a partir del cierre de exportaciones dispuesto por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, esquema que ahora sería revisado a partir de la presión de los gremios de la actividad. La promesa oficial de asegurar los puestos de trabajo se materializará a partir de un nuevo subsidio estatal por unos $ 10 millones mensuales que financiará el pago de salarios.
Ese compromiso fue formalizado ayer en el marco de una reunión que el propio Moreno, junto con el subsecretario de Relaciones Laborales del Ministerio de Trabajo, Alvaro Ruiz; y el subsecretario del Ministerio de Agricultura, Alejandro Lotti; mantuvieron con los representantes de la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne, en la sede de la cartera laboral.
Según confirmaron voceros que participaron de ese encuentro, la asistencia estatal se traducirá en un subsidio que financiará el 30% de los salarios básicos de la actividad, lo que equivale al pago de 60 horas de trabajo adicionales por sobre la garantía horaria de 140 horas que deben ser abonadas al personal por las empresas del sector. En ese sentido, si bien desde la Federación mencionaron que inicialmente el subsidio asistirá a unos 9 mil trabajadores con régimen de suspensión, otras fuentes sindicales aclararon que ya hay más de 20 mil operarios con recorte de horas de trabajo que recibirían el mismo beneficio.
Las fuentes explicaron, además, que el nuevo esquema de asistencia será similar al denominado Repro, que el Gobierno puso en marcha el año pasado para frenar despidos por efecto de la crisis, aunque detallaron que las empresas que requieran el beneficio deberán gestionarlo ante Moreno y el Ministerio de Agricultura, además de cumplimentar con el trámite ante la cartera laboral.