Como si se tratara de una vertiginosa cascada los acontecimientos políticos en el Senado de la nación prometen novedades minuto a minuto por estos días, que la historia registrará como claves para las generaciones futuras.

Ayer, miércoles, el variopinto arco opositor logró por fin reunir el quórum que necesitaba con la mitad más uno del total de senadores nacionales, y puso fin a la ilusión de Miguel Pichetto de retener alguna comisión bajo el control del oficialismo.

Con la perinola política manejada ahora por el conglomerado opositor al kirchnerismo no le quedará más remedio que digerir el “toma todo” que también le impuso la oposición en el Senado, como ya lo había hecho en Diputados a fines de 2009.

Lo único que pudo retener el oficialismo de todo lo que se proponía fue la presidencia provisional de la Cámara alta –cuya importancia radica en la sucesión de mando presidencial– que a estas alturas parece más una concesión al propio senador José Pampuro, dialoguista y componedor, que un tanto anotado por el kirchnerismo.

El heterogéneo espectro opositor nutrido de peronistas, radicales, socialistas, coalicionistas cívicos, y hasta rebeldes de última hora a la Rosada, no perdió ayer ni un minuto. En sesión de comisión de Acuerdos resolvió citar a la recientemente nombrada titular del BCRA, Mercedes Marcó del Pont.

Los motivos, brutalmente resumidos, son: preguntarle a Marcó del Pont por la transferencia de reservas para el pago de deuda –habida cuenta de los nuevos decretos anunciados por la presidenta de la nación el lunes en Asamblea Legislativa– y luego removerla del cargo rechazando el pliego que la propone como titular del organismo monetario.

Marcó del Pont, ya avisó que le resulta “materialmente imposible” asistir a la comisión, y la verdad es que mucho margen de respuesta no parece tener. Menos si se piensa que el oficialismo conducido por Miguel Pichetto, abandonó otro puesto de combate como la participación en las comisiones parlamentarias.

Al imponer el número de mayoría sobre las 25 comisiones de la Cámara alta, el kirchnerismo directamente dejar el espacio sin ofrecer debate con el argumento de que la nueva composición de las comisiones respondía a una situación “autoritaria” de la oposición.

Pero la retirada, sin presentarse a la batalla argumental siquiera, del oficialismo aceleró el proceso. El pliego de Marcó del Pont como titular del BCRA fue rechazado también ayer por decisión de la Comisión de Acuerdos.

“Vamos a tratar todos los proyectos que ingresen” aseguró el puntano Adolfo Rodríguez Saa en conferencia de prensa en el Senado junto a los referentes de la oposición. “Ello quiere decir que se van a tratar todos los temas, incluidos los que proponga el oficialismo”, aclaró la senadora porteña María Eugenia Estensoro (CC).

El presidente del bloque radical, Gerardo Morales, avisó que en la Argentina hay “una nueva realidad política”. En este nuevo escenario la Cámara de Senadores tendrá un rol de “gran responsabilidad institucional y democrática”. No obstante aseguró que el pliego para la designación de Marcó del Pont “va a ser rechazado y -la titular del Central- se va a tener que ir”, algo que ocurrió poco después en comisión pero deberá ser ratificado por el pleno la semana entrante.

El jefe de la bancada de la UCR reconoció que la diversidad ideológica que integra el frente opositor, y la falta de una mayoría en el parlamento, obligan a mostrar una mayor cintura política a toda la dirigencia. “Va a haber que trabajar en el consenso cada semana, para lograr acuerdo en cuestiones de fondo, para que al país le vaya mejor”, dijo Morales.