Se propone un arancel máximo en el comercio agrícola de 25% al cabo de esos cinco años según una fórmula que obliga a efectuar mayores recortes en los aranceles actualmente más elevados, 62%, explicó el negociador jefe de los EE.UU., Allen Johnson.
Los aranceles agrícolas norteamericanos, actualmente de 12%, bajarían, de adoptarse esa propuesta, a 5%, es decir que quedarían muy por debajo de la nueva media.
La propuesta norteamericana cubre los llamados tres pilares de las negociaciones sobre agricultura, subvenciones a la exportación, que se propone eliminar totalmente también en cinco años, acceso a los mercados y ayuda interna, porque “los tres están interrelacionados”, según dijo Johnson.
Sin embargo, se encontró con un fuerte rechazo de la Unión Europea: los agricultores consideran que la iniciativa planteada “demuestra una hipocresía sin precedentes, declararon en un comunicado los presidentes de Copa-Cogeca, Ger Sonnleitner y Marcos Borgstrom, porque el recorte de 62 a 25% es “totalmente opuesto” a la nueva ley agrícola (farm bill) que aprobó recientemente la administración Bush.
El comisario de la UE de Agricultura y Pesca, Franz Fischler, resaltó que, “al contrario que los EE.UU., Europa dará el ejemplo”.