En una reunión plenaria del Consejo Federado Bonaerense, ente regional de la Federación Agraria Argentina (FAA), que se realizó ayer en Necochea, la entidad ruralista advirtió que "las bases federadas de la provincia proponen no comercializar la próxima cosecha de soja" para obligar al Gobierno a atender los antiguos reclamos del campo.
En la reunión, a la que asistió el presidente de la FAA, Eduardo Buzzi, "las entidades de base de la entidad analizaron en detalle la crítica situación que atraviesa la gran mayoría de los pequeños y medianos productores, especialmente los trigueros que, pese a los anuncios oficiales, no lograron comercializar aún su producción", afirmaron en la entidad, que hace quince días organizó en Chabás un tractorazo para reclamar la normalización del mercado de trigo. En esa oportunidad, las otras tres entidades que integran la Comisión de Enlace del campo no adhirieron a la protesta.
Ayer, los productores bonaerenses agremiados en la FAA plantearon la necesidad de que la Comisión de Enlace impulsara la no comercialización de la próxima cosecha de soja y organizara una asamblea con legisladores nacionales y provinciales para que asuman el compromiso de defender el cambio de políticas públicas que urge al sector.
Buzzi advirtió: "El reclamo de los productores es absolutamente genuino y tiene réplicas en todo el país, por lo cual evaluaremos endurecer las medidas de fuerza, incluso la posibilidad de no comercializar la soja. La situación de los pequeños y medianos productores, frente al modelo productivo impuesto por el gobierno nacional, es apremiante".
El presidente de la Federación Agraria, que en los albores del kirchnerismo fue la pata agropecuaria del Gobierno, señaló: "Los niveles de concentración del sector son escandalosos, por lo que urge un cambio en las políticas públicas orientadas al sector productivo. Es inadmisible que el 4% de los productores de soja concentre el 60% de la producción total de la oleaginosa y con respecto a la producción de trigo, el 7% de los productores maneja el 57% del total de la producción".
La próxima cosecha de soja, que comenzará en 20 días, podría superar las 52 millones de toneladas y plantea un desafío logístico de transporte y de almacenamiento. Cualquier medida gremial que se tome sobre su comercialización no será fácil de instrumentar.