El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, salió a negar que se vayan a cerrar las exportaciones de carne vacuna, en un intento por frenar la escalada en los precios del ganado en pie y al mostrador, que promedian el 50% en poco más de dos meses.
La desmentida llegó luego de que los productores ganaderos se pusieran en alerta, como anticipó el pasado jueves El Cronista, de que para forzar una baja de la hacienda, en el Gobierno había voces a favor de insistir en un cepo exportador.
Luego de que Domínguez garantizara que las fronteras se mantendrán abiertas para las carnes bovinas, la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) informó que en lo que va de 2010 se autorizaron exportaciones por 125.193 toneladas de productos cárnicos, una “cifra casi idéntica a lo que se permitió embarcar” en el primer bimestre de 2009.
La Oncca comenzará hoy con el proceso de reempadronamiento de los operadores dedicados al engorde de bovinos de corral o feed lots, para “mejorar la transparencia y la equidad en el pago de compensaciones”, que se hará con la colaboración de la Facultad de Ciencias Económicas de UBA.
En cuanto a los envíos al exterior por mes, según datos de la propia oficina que maneja Juan Manuel Campillo, se permitieron exportar 20.885 toneladas de carne; 6.713 tonelada de menudencias y 1.809 toneladas de productos termoprocesados.
Aunque esas cifras son de los primeros 10 días del mes, al nivel actual de autorizaciones para el caso de las carnes frescas, son varios los analistas que creen que tal vez no se llegue a igualar los despachos de febrero de 2009.
La presunción se basa en que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, hará un monitoreo al extremo del mercado, aún sin precios máximos y con poco éxito en las baratas de carne en los supermercados (que relanzó este fin de semana), y con la opinión pública pendiente de las alzas de precios, algunos analistas consideran que difícilmente se logre llegar a los despachos de febrero de 2009, que fueron de 65.765 toneladas.
En enero, la situación fue otra. La exportación del rubro carnes fue 21% superior a la del primer mes de 2009. Mientras en las góndolas y carnicerías los consumidores veían cómo los cortes populares se incrementaban a un promedio de 40% y la hacienda en pie subía más de 35%, las autorizaciones de exportación llegaron a 65.198 toneladas.
Buena parte corresponde a los cupos de la Cuota Hilton, cuya distribución tuvo varios meses de demora y recién ahora tomaron ritmo para poder cumplir con la entrega de 28.000 toneladas hasta el 30 de junio.
En cuanto a las menudencias, en enero, las ventas al exterior autorizadas fueron 15,8% inferiores a la de enero de 2009. Las termoprocesadas, en cambio, cayeron 75,8% en la comparación interanual.