El dólar se revalúa respecto al euro y las otras divisas. A su vez, el precio de los metales preciosos crece.
La evolución del precio del petróleo sigue su camino descendente.
Grecia, España y Portugal atemorizan a los mercados y así la Unión Europea enfrenta un problema que puede seguir creciendo.
Como vemos, éstos son fuertes factores negativos para los precios de los granos.
Por ello, no extraña que, durante el mes de enero, se hayan registrado fuertes pérdidas en los valores de todos los commodities agrícolas negociados en el mercado internacional de Chicago.
Las reducciones estuvieron próximas a un 15% para el caso de la soja, a un 17% para el caso del maíz y cercanas a un 18% para el trigo.
¿Cómo están los fondos? Una cosa es el maíz y otra, la soja. Veamos.
La posición de los del maíz es “comprada” para el maíz. Pero ya no lo es tanto como hace una semana atrás.
De acuerdo a la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), los fondos están desligándose de posiciones vendidas. Por tercera semana consecutiva, al día 26 de enero pasado, ellos estuvieron vendiendo posiciones de futuros en maíz. Así, están con una posición neta comprada del 9,2% del interés abierto.
Obviamente, este rally de ventas incide mucho en los precios.
En lo que hace a soja, la posición vendida de los especuladores ha quedado claramente ampliada. En tal caso, es posible que las ventas tiendan a disminuir.
Y de China… ¿qué se sabe?
El gobierno de este país, de acuerdo a lo informado por la BCR, ha expresado su decisión de llevar adelante una política de acumulación de maíz, soja y colza, entre otros granos.
De esta forma, China seguiría siendo un gran importador. Lo haría aprovechando la gran oferta proveniente de EE.UU. y de las naciones del MERCOSUR.
En este sentido, es probable que, a partir de abril próximo, cuando la cosecha de América del Sur esté en plena acción, los importadores chinos acentúen sus compras, sobre todo las destinadas a las industrias de la molienda.
Es una buena. El gigante asiático continuará con su política de almacenamiento de soja, tal como lo hizo durante el año pasado lo que permitió que las importaciones lograran niveles récord. Por ello, se cree que los procesadores trasladarán sus compras a los mercados externos, más baratos.
Quien va a llevar la peor parte de ahora en más es EE.UU. Los compradores están empezando a orientar sus demandas hacia el hemisferio sur, por una razón puramente estacional, algo normal para esta altura del año.
¿Cómo está el país? Desde el frente político las bases gremiales demandan a la Comisión de Enlace una mayor agresividad.
Y la realidad es que las nubes son cada vez más negras ya que el gobierno requiere de mayor cantidad de dinero para sostener un gasto público desenfrenado.
Con sólo mirar la estrategia de subsidios, uno se da cuenta de la falta de cordura existente.
Además, el dólar se revaloriza en el mundo y así empuja a la apreciación de nuestra moneda respecto a otras divisas como el euro o el real que son decisivas en nuestras relaciones comerciales.
Este es un problema más. Y ello presionará a una devaluación, sobre todo ahora, con un Banco Central tan discutido. De hecho ya se nota una micro-devaluación.
Los problemas del gobierno, en términos de necesidad de fondos, seguirán afectando a la producción agrícola. Esta es la realidad; lamentable, pero realidad al fin.