BUENOS AIRES - El ministro de Agricultura, Julián Domínguez invitó a las entidades ruralistas a participar de una Mesa Nacional de debate de temas agropecuarios y fijaron una nueva reunión para el miércoles 20, según se informó ayer al término del encuentro que el funcionario mantuvo con los dirigentes de la Mesa de Enlace y que dejó, nuevamente, sabor a poco.
Domínguez se comprometió ante los ruralistas a analizar la posibilidad de una apertura del Registro de Operaciones de Exportación (ROE) de trigo, según aseguró el titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, quien no obstante aclaró que todavía "no estamos conformes" con el resultado de las negociaciones.
Agregó que, pese a ello, "vemos voluntad del ministro de encontrar soluciones" e informó que la entidad que preside no confirmó aún su participación de la mesa triguera convocada desde Agricultura.
De acuerdo con un despacho de la agencia NA, la dirigencia agropecuaria se negó a firmar en la noche de ayer un acta acuerdo con cuatro puntos y a cambio pidió que primero se cumplieran las promesas oficiales.
En tanto, Domínguez, ratificó los anuncios oficiales ante la Mesa de Enlace de que se obligará al sector de la molinería a comprar un millón y medio de toneladas de trigo hasta el 10 de marzo.

Durante la mañana de la víspera, en la sede del ministerio de Agricultura y con la participación del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, representantes de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), la Confederación Intercooperativa Regional (Coninagro) y autoridades de asuntos agrarios de Buenos Aires y La Pampa y la participación del ministro Domínguez, se firmó un acta de constitución de la Mesa Triguera de ambas provincias.
En la misma reunión, se ratificó el compromiso de la comercialización de 1,5 millón de toneladas de trigo a través de la molinería y la incorporación de 250 mil toneladas para la exportación.
Por el acuerdo, el 64% del compromiso de compra corresponderá a productores de la provincia de Buenos Aires y el 6,6% a los de La Pampa.

Ese es el volumen que produce cada jurisdicción, explicó el director ejecutivo de CARBAP, Alfredo Rodes.
Por otra parte, el saldo exportable en la apertura pactada saldrá por los puertos de Quequén y Bahía Blanca, según volúmenes de producción.
Sin embargo, la Mesa de Enlace sigue pensando "en términos de producción y comercialización nacional", aseguró Llambías, respondiendo a quienes dejaron entrever fisuras en el seno de CRA, ya que CARBAP --una de sus integrantes-- formó parte del encuentro que formalizó a la mesa triguera bonaerense.

"No sé lo que firmó CARBAP, es una entidad de Confederaciones Rurales y por lo tanto sigue siéndolo", ratificó el dirigente.
Las medidas de fuerza se ciernen como una espada de Damócles mientras no se cumplan las promesas oficiales y "en especial siga el precio lleno sin aparecer", coincidieron los dirigentes que finalizaron la reunión en Agricultura sobre el cierre de esta edición, ya que los dirigentes agraristas esperaban en la víspera la liberalización de las ventas externas de trigo, como una forma de descomprimir el conflicto.

Los puntos críticos . El martes, los dirigentes de la Mesa de Enlace habían invitado al ministro Domínguez a concurrir a la asamblea triguera --denominada Más Trigo, Más Pan y desarrollada en el Teatro Broadway--, quien se negó a asistir por considerar que un teatro de revistas no es un lugar "apropiado" para encontrarse con los productores, desatando así su encono, quienes reclamaron "urgentes" medidas de fuerza.

Entre los puntos exigidos por los productores, se pide "crear las condiciones para que se comercialicen 4 millones de toneladas que no está comprando la industria y la exportación", aunque se reclamó, de forma directa, que el gobierno compre el trigo.

La Asamblea acordó un documento donde además solicita, de manera inmediata, la devolución de las retenciones para los productores pequeños y medianos, que la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) pague las compensaciones adeudadas a los productores en tiempo y la devolución, en tiempo y forma, de las retenciones en concepto de IVA y Ganancias.

La exigencia por la apertura de las exportaciones obedece a que, al encontrarse el mercado interno plenamente abastecido de trigo, no existen compradores y, por ende, no hay precio para el producto.