Si sigue la sequía en EE.U.U., el panorama de precios se hace más que alentador.
Pero aún cambien las condiciones climáticas, la situación es buena y todo indica que cualquier inversión racional, por parte del productor argentino, va a dar buenos frutos a la hora de vender la nueva cosecha.
Es cierto que la incertidumbre carcome las ganas de hacer y que no hay crédito de ninguna naturaleza, pero no es tiempo de bajar ni un milímetro los brazos: el sector será el motor de este año.
Aún con esos contratiempos, nada debe abatir al sector pues ésta es una oportunidad de crecer.
Situación
La campaña argentina 2001/02 está cerrando con niveles de producción semejantes a la anterior. Se trata de un volumen de más de 69 millones de toneladas, donde hubo récords en trigo y soja.
La cosa pinta muy distinta para la nueva campaña. Se estima que la producción tendrá una baja entre el 5 y el 10%, por menor superficie sembrada en trigo y maíz y por menor implementación de insumos sobre todo fertilizantes.
La campaña se dirige en forma decidida hacia una fuerte sojización de la producción ya que este cultivo cubriría las bajas que se producirían sobre el trigo y el maíz. Obviamente este fenómeno tendrá un correlato negativo sobre los suelos al abandonarse una adecuada práctica de rotación donde es necesaria una activa participación del maíz en todo esquema de siembras.
Según las proyecciones privadas, más del 50% de la superficie a sembrar será destinada a oleaginosas, básicamente soja y girasol, por lo que se espera una extensión mayor a 14 millones de hectáreas.
Resulta una verdadera pena que se deje de sembrar maíz cuando las expectativas de precios son buenas. Esta baja pondrá a nuestro país en una posición secundaria cuando venía alcanzando un lugar muy especial en el mundo.
En rigor las expectativas favorables en los precios son para todos los granos en vista de las ajustadas relaciones stock-consumo y la situación por ahora delicada desde el punto de vista climático en los EE.UU.
A ello, debe sumarse una dólar que viene
perdiendo valor aceleradamente frente a la principales monedas, de países
importadores de granos.
Esta baja de valor, significa una apreciación de esas monedas, lo que ayuda a
financiar cualquier suba en los precios de los granos.
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Maíz
Si observamos los precios de futuros del maíz, apreciaremos visibles subas respecto a los niveles actuales. Ello se debe a los problemas de sequía y altas temperaturas registradas en plena polinización en las zonas maiceras de EE.UU. recientemente.
Habrá que seguir de cerca cómo continúan las condiciones climáticas en el Corn Belt pues de seguir así los precios tenderán a mejorar más aún.
Soja
Las estimaciones del USDA para el mundo muestran que para la próxima campaña de soja habría un aumento en la producción mundial proveniente de Brasil y Argentina. Respecto a EE.UU. se mantendría en el mismo nivel.
Respecto a las estimaciones del USDA para la campaña que termina, la situación sigue mostrando una relación stock-consumo ajustada.
Un aspecto que mantiene tan firme las cotizaciones de la soja es la mayor demanda de EE.UU. proveniente básicamente de las menores existencias internas.
Otro aspecto fundamental es la estrategia que están sosteniendo tanto los productores de Argentina como de Brasil, frente al contexto económico de inestabilidad cambiaria y de suba general de precios. Se trata de una estrategia de fuerte retención de mercadería en las plantas de acopio o en los propios campos mediante silos de campaña y silos-bolsas.
Estamos en contracampaña, cuando la cosecha americana comience a acercarse y se incremente las ventas de la cosecha retenida de América del Sur, ¿qué puede pasar con los precios . El tema es para analizar ya que quizás en este tiempo sea conveniente vender.
Evolución de los precios de la soja a moneda de hoy (actualizado por PING)
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