Falta poco por terminar. De hecho, en el norte de la región triguera, ha finalizado. En tanto en el sur, se espera que termine en dos semanas, poco más, poco menos.
Una mirada al mapa de este a oeste, revela una clara tendencia a la baja de los rindes.
Hay picos de 55 qq/ha y pisos de 5 qq/ha, pero el promedio parece ser que llegará a 32.
Dada la amenguada superficie, se calcula una producción tan pobre que apenas superaría el nivel de 7 millones de toneladas.
Los exportadores están ausentes del circuito comercial y en estas condiciones ¿quién se anima a vender?
Aún cuando la Oncca se puesto algo más las pilas y, por ello, hay autorizaciones de embarque de trigo, la realidad es que no se encuentran ofertas de compra para salir al exterior por parte de los exportadores.
"En esta semana, la Onca ha aprobado un volumen de más de 180 mil toneladas.
Como se ve los ROE Verdes siguen su camino. Obviamente, tal liberalización sólo
se hace efectiva una vez abonado el importe correspondiente a derechos de
exportación.
La máquina burocrática impide la adecuada formación de precios. Los vasos comunicantes están quebrados. El circuito comercial del físico está restringido a los molinos. Por ende, el mercado como tal, no existe hoy. El problema se viene con todo porque recién se ha cosechado poco más del 40% a nivel nacional.".
El volumen permitido hoy no es menor. Casi 3 millones de toneladas con plazo de embarque de 365 días han sido autorizadas contra el desembolso de dinero correspondiente a retenciones por adelantado.
Pero, el ambiente sigue enrarecido.
Las diferencias entre los valores FOB y, por lo tanto, los precios FAS teóricos revelan que no existe la fluidez de otrora en negocios con embarques cercanos.
El mercado de trigo es como un campo minado. Y la responsable de ello es la acción de gobierno.