El Rosedal de Palermo será escenario hoy, desde las 17, de un acto masivo con el que la Mesa de Enlace intentará incluir en la agenda política de 2010 no solamente los múltiples reclamos pendientes del sector agropecuario sino también un pedido especial en defensa de "la república, las instituciones, el federalismo, el trabajo y la seguridad de nuestras familias".
Con ese ambicioso objetivo, impreso en un afiche que ayer apareció pegado por todo Buenos Aires, el bloque rural aspira a seducir a la población urbana para que se sume a una convocatoria que, desde el vamos, movilizará hacia los bosques de Palermo a varios miles de productores llegados desde varias provincias. Anoche, ya partían micros desde varias localidades. Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria, estimó que de entrada habrá 10.000 chacareros.
La amplitud de la propuesta surgida de la Mesa de Enlace sirvió además para terminar de convencer a los líderes de otros agrupamientos empresarios de enviar representantes al acto. Muy cerca del escenario que ocuparán exclusivamente los dirigentes rurales y los flamantes legisladores surgidos del sector se ubicarán Miguel Acevedo, el vicepresidente primero de la UIA (Héctor Méndez, el titular de la entidad, estará fuera del país) y Jaime Campos, futuro presidente de la Asociación Empresaria Argentina (AEA). Junto a ellos se sentará también el titular de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), Adolfo Ablático.
El Gobierno esta vez eligió no confrontar. Todo lo contrario, anoche el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, aseguró que "la Argentina tiene una dirigencia agropecuaria extraordinaria". Fue en el cóctel del Círculo de Periodistas Agrarios (CAPA), donde la plana mayor de Agricultura convivió más que amablemente con los principales dirigentes del campo. En esa circunstancia, Domínguez le aseguró a Buzzi que estaba avanzado el proyecto para segmentar las retenciones a trigo y maíz de manera que no paguen los productores más chicos. Incluso, señaló que estaba haciendo correcciones al anteproyecto, para que incluya a los contratistas.
Pero el desafío al kirchnerismo y sus modos de gestiones está lanzado, y el acto del Rosedal es un hecho. La oposición sabe que no es momento para medias tintas y así el sector para invitados especiales también será ocupado por varios dirigentes políticos de peso, como Francisco de Narváez, Lilita Carrió, Felipe Solá, Federico Pinedo y Ricardo Alfonsín. "Nosotros invitamos a todos y esperamos que vengan muchos más políticos", resumió uno de los dirigentes encargado de la organización. "Pero sobre todo esperamos a miles de vecinos de la ciudad para que expresen su expectativa de cambio", agregó. En las entidades anoche se mostraban "optimistas". En el encuentro con el periodismo los principales referentes del sector se mostraron confiados en su poder de convocatoria. "El acto no va a ser la Mesa de Enlace pidiendo por las retenciones. Tiene que ser el campo y la ciudad juntos, planteando cuál es la agenda que se necesita del 2010 en adelante", señaló Buzzi.