En este sentido, los mismos hacían evidente una situación que convergía hacia un nuevo evento Niño. Desde finales de agosto hasta mediados de octubre la señal de este indicador fue débil, sin mayor ingerencia sobre el patrón pluvial de Argentina. Desde finales de octubre y principalmente durante noviembre el crecimiento fue muy importante, cambiando rápidamente la tendencia en su evolución. La segunda quincena de noviembre comenzó a generalizar las lluvias abundantes en gran parte de la Mesopotamia, este del NEA, este de SF y norte de BA. El siguiente gráfico permite apreciar este cambio.

Al recorrer la línea azul, vemos la evolución de la anomalía (apartamiento respecto del valore normal) de la temperatura superficial del mar en el centro del Pacífico ecuatorial. Podemos reconocer que en el mes de enero se presentaba un ligero estado la Niña, el cual hacia marzo ya podía considerarse neutral. Desde mediados de año este indicador básico, comenzó a mostrar una tendencia que permitía ir confirmando los primeros pronósticos, sin embargo los guarismos inferían la debilidad del estado Niño. Recién el comienzo de octubre mostró una aceleración en el crecimiento de esta anomalía, con un salto destacado y sostenido en noviembre. El último promedio semanal arrojo un valor de 1.7°C por encima del valore normal, estimación que supera el máximo previsto para el mes de diciembre. Es posible que este máximo intensificado y adelantado se sostenga durante diciembre, para recién comenzar a decrecer en enero.

El efecto de este indicador sobre la circulación atmosférica ha sido evidente en el mes de noviembre. El contexto con alta disponibilidad de humedad, favorable para el desarrollo de sistemas precipitantes, parece estar instalado. En este sentido el próximo bimestre parece encaminarse hacia una situación donde es poco probable que se observen períodos secos prolongados. Las lluvias también están mostrando una tendencia hacia la normalización en gran parte de CB, solo sectores del norte de esta provincia como otros del sudoeste de la región pampeana aún demandan precipitaciones abundantes. Para CB, ahora la clave esta en la continuidad de las precipitaciones. Con las últimas lluvias se han podido retomar las siembras, pero el riesgo hídrico definitivamente se habrá minimizado si diciembre ofrece como mínimo las lluvias normales.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com

  • Si desea obtener mas informacion sobre clima, haga click AQUI