Para tomar una idea clara de lo que sucede, hay dirigir la mirada a EE.UU. Acá está el centro del mercado mundial en esta época del año.

Cuando sólo llevamos unos meses, las exportaciones semanales acumuladas en EEUU ya representan alrededor del 70% del total del año. El ritmo es más que acelerado.

A su vez, los fondos siguen en actitud compradora. La propia incertidumbre de una crisis global más las noticas alarmantes en el mundo financiero apoyan la demanda.

No hay que olvidar que los commodities son, en general, excelentes activos para cubrirse de los riesgos de un cuadro financiero internacional de gran incertidumbre. No hay que hablar mucho de ello: miremos lo que está pasando con el default de Dubai.

El USDA confirma el ritmo acentuado de la demanda internacional. Las exportaciones de este país han crecido un 41% semanal y un 53% promedio mensual. ¿A dónde van a dar mayoritariamente? A China. Este gigante se lleva más del 75%.

De acuerdo a las autoridades de Comercio de China, las importaciones de octubre llegaron a un volumen de 2,52 millones de toneladas. Un aumento del 18% anual.

La oficina de Comercio de este país calcula que las importaciones de noviembre y diciembre se aproximarían a un volumen de 3 millones para cada mes.

Pese a que estos números son algo inferiores a lo estimado, la realidad es que el gobierno chino acaba de anunciar que los importadores chinos han completado sus embarques hasta marzo. En tal caso, ellos quedarían al margen de estas operaciones por un buen tiempo.

En tanto la oferta se burla de los pronósticos realizados a lo largo de septiembre y octubre.

La presión de la gran cosecha de EE.UU. aún no se percibe en el cuadro de precios. Los problemas habidos -y que pasaron- quitaron los aspectos negativos del mercado sobre los valores.

Al menos, hasta ahora.

Lo curioso es que la cosecha ya está prácticamente finalizada y los precios no acusan un impacto grave. Vamos a ver cómo sigue la historia.

A su vez, y contrariamente a lo que se estimaba hace un mes atrás, la siembra en Sudamérica muestra varios inconvenientes.

Por ello, Oil World ha reducido su estimación en 5 millones de toneladas respecto a lo que calcula el USDA. Muchas lluvias en algunas partes y, en otras, falta de agua.