Esperando las lluvias de Primavera
Promediando la primavera, las precipitaciones han promovido solo mejoras insuficientes y temporarias sobre la franja mediterránea de la región pampeana. En realidad la condición para el oeste deviene desde los meses de otoño, desde entonces comenzó a establecerse un patrón diferencial de humedad entre el este y el oeste, el cual aún no se revierte.
Para analizar esta situación a nivel regional y más allá de los matices de escala local, el balance hídrico del primer metro de suelo muestra con claridad donde se han podido llevar adelante los cultivos de invierno y porque se viene atrasando la siembra de la gruesa. El balance que se practica para una pradera de referencia y contempla un promedio de las reservas a lo largo de las estaciones de otoño, invierno y lo que va de la primavera. En primer lugar mostramos el resultado para otoño.

Desde comienzos del otoño, solo la franja este de la región pampeana salió de la sequía a tiempo para el inicio de la siembra dentro de las fechas habituales. Todos los escenarios marcaban un riesgo elevado para las zonas mediterráneas y las eventuales siembras han devenido en cultivares con muy escaso potencial de rendimiento, en el mejor de los casos o ya se han utilizado como pasturas. Esto es aplicable a la mayor parte de CB, el norte de LP, centro oeste y noroeste de BA. El sudoeste y centro oeste de SF, definen una zona de transición entre el este y el oeste. A medida que fue transcurriendo el invierno, las reservas fueron mejorando de manera clara sobre el este, mientras que el oeste quedaba postergado. Hay que tener muy en cuenta, que debido al normal comportamiento pluvial de la franja oeste, es muy poco probable salir de una sequía durante el invierno.

El promedio de reservas para el invierno de alguna manera marco la cancha de las necesidades hídricas para comienzos de primavera. Para entonces claramente se veía que los trigales implantados sobre el este no tendrían problemas de humedad, siendo las heladas tardías y las granizadas los riesgos remanentes principales. Este panorama de finales de invierno tuvo un cambio favorable durante el mes de septiembre, sin embargo octubre nuevamente mostró un retroceso de las lluvias hacia el oeste, el cual aún persiste.
Durante lo que va de noviembre, las lluvias siguen preferenciando sectores
del este de la región pampeana. No obstante esto, comienzan a aparecer indicios
favorables en cuanto a la distribución de precipitaciones. Las mismas han
comenzado a llegar a la provincia de Chaco y el norte de SF, como así también a
las zonas menos provistas del este de Corrientes. Es posible que este sea la
primera muestra de la presencia de masas de aire más húmedo sobre el oeste y de
esta manera también es probable que las lluvias comiencen a llegar a la
provincia de CB. En este sentido, lo que suceda en la última quincena de
noviembre, definirá el área sembrada de soja y maíz. De hecho, los corrimientos
de las fechas de siembra habituales serán muy marcados sobre el oeste y
nuevamente se pondrá a prueba la habilidad del productor argentino para trajinar
con una situación climática desfavorable.
El promedio de las reservas desde el comienzo de la primavera hasta la
actualidad se representa en el siguiente mapa.

Debe tenerse en cuenta que los promedios siempre suavizan los cambios recientes. Por ejemplo en el norte de SF, no se notan las mejoras que han generado las últimas lluvias, principalmente en el noreste. Es decir las reservas actuales son mejores que la que marca el promedio desde el 22/09. Hacia el noroeste de SF la mejora no es tan importante. Por otro lado vastos sectores del centro de SF y centro de ER, presentan actualmente reservas regulares, sin embargo el promedio muestra una situación adecuada.
Conclusión
Los tres mapas resuelven conceptualmente la evolución de las reservas en los últimos siete meses. El este se presenta muy favorecido, aunque demanda continuidad en las precipitaciones. Las lluvias necesarias para llegar a reservas adecuadas en las próximas dos semanas en CB, superan largamente los valores normales. Las mejoras previstas serán parciales y pueden comenzar a llegar desde el fin de semana.
Un productor del oeste debe saber que es posible que hasta comienzos de diciembre la humedad superficial se recupere, sin embargo para combatir el alto riesgo que presentarán las siembras es vital que diciembre se presente húmedo. Son necesarias precipitaciones por encima de lo normal. Sin embargo este escenario es mas probable para el centro este de la región pampeana y el NEA. Con un escenario normal de lluvia la soja no será inviable, sin embargo el maíz presentará mayores problemas.
- Por CCA - exclusivo para Agrositio.com
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