La cara de decepción que portaban los dirigentes rurales al salir ayer del Ministerio de Agricultura, donde se realizó una nueva reunión a nivel "técnico", lo decía todo: el campo ya agotó su dosis de paciencia con Julián Domínguez y, frente a la ausencia de medidas concretas, comenzó a pensar en un regreso de sus protesta. El primer grito, en esta nueva batalla, en esta larga guerra, será lanzado el domingo en Luján, donde la Mesa de Enlace volverá a movilizar a su tropa y se rodeará de referentes de la oposición política al kirchnerismo.

La reunión que representantes de la Mesa de Enlace mantuvieron ayer con funcionarios de Agricultura fue amable, pero carente de progresos. El Ejecutivo se limitó a anunciar que ya tenía listo el decreto reglamentario de la nueva Ley de Emergencia Agropecuaria, lo que liberará 500 millones de pesos para paliar los efectos de la sequía. Pero del tema más espinoso que debía abordarse ayer, las intromisiones de la ONCCA en los mercados de granos y carnes, no se dijo nada de nada.

"Hasta ahora no aparece nada que venga a cambiar el panorama. Presentan como un anuncio una reglamentación que tienen obligación de hacer, pero mantienen los ROE, las retenciones, las compensaciones discrecionales y corruptas. Si no cambian eso, en realidad no cambian nada", sintetizó a su estilo el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, luego de conocer el resultado de la reunión entre técnicos.

En ese cónclave, luego de un primer roce porque Agricultura había prometido conciliar el texto definitivo de esa reglamentación antes de enviarlo a la Presidencia, cosa que no se hizo, el debate se tornó ríspido. Es que las entidades habían reclamado la derogación (o al menos una modificación) de dos resoluciones de la ONCCA que -a juicio del sector- han sido sumamente distorsivas para los mercados de granos y carnes. "Los representantes del Gobierno decían estar de acuerdo en los efectos nefastos de esas intervenciones, pero daban vueltas y nos pedían tiempo. Nos quedó claro que no tienen todavía el poder necesario", evaluó uno de los técnicos del campo. Para que quede claro: las Resoluciones 543 y 42 constituyen la columna vertebral de la política comercial dictada por el Secretario de Comercio interior, Guillermo Moreno.

En este contexto, la Mesa de Enlace decidió al rato volver a movilizar su tropa. Esta vez será en Luján, donde el domingo al mediodía arribarán, luego de caminar 400 kilómetros, los productores peregrinos que piden soluciones para el campo. Además de Buzzi, Mario Llambías, Carlos Garetto y Hugo Luis Biolcati, a ese acto se plegará el entrerriano Alfredo De Angeli. También habrá una fuerte presencia opositora: Felipe Solá, Francisco De Narvaéz, Ricardo Alfonsín y Margarita Stolbizer.

Con su particular estilo, Buzzi adelantó que en Luján se enviará un ultimatum al Gobierno: "Ojo, que si las soluciones no aparecen y ni siquiera se resuelven las soluciones extremas, va a haber quilombo", señaló.