De una vez por todas, sabemos que las heladas ya están en la zona agrícola de este país. Más daño del acaecido hasta el momento no puede haber.

Los cultivos recibieron el impacto, y a partir de ahora, no deberíamos a tener mayores sorpresas.

Ahora quedan las precipitaciones como factores inciertos. Sólo las lluvias pueden incidir negativamente en el volumen de cosecha, tanto por demoras en la trilla como por lavado y daños consecuentes.

Pero con tiempo bueno, el operativo “cosecha” ya está en marcha. A pleno. De a poco vamos acercándonos al gran tonelaje estimado.

En la medida que pasen los días, si no hay infortunios por agua, las expectativas sobre los rindes serán positivas.

Por ende, la formación de los precios presentes estará sujeta a tales expectativas y, así, los precios tenderán a la baja.

Para hacer caer los cálculos de oferta, sólo quedarían las lluvias. Acá esta la incertidumbre del momento.

Pero, tal como vienen las cosas, parece que van a ir inclinando la balanza a favor de una buena cosecha, dado el corto período que queda hasta finalizar la trilla norteamericana. Máquinas hay suficientes y son de alta tecnología.

Pero no pueden descartarse las sorpresas. Las lluvias todavía son un riesgo a toma en cuenta. Y por eso, tendrán un papel considerable en la formación de los precios de los próximos días.

Se habrían cosechado aproximadamente el 30% de la soja. Esta es una proporción mucho menor a la histórica que, para esta época del año, ronda enel 60%. Quiere decir que las precipitaciones, como elemento aleatorio, son un buen soporte para los precios. Pero apenas para lo inmediato.

También incidirá negativamente, la campaña que esta iniciándose en el hemisferio sur, más concretamente, en la región del MERCOSUR. Los indicios muestran una buena cosecha, pero no está todo escrito aún.

Si los precios no cayeron, como esperábamos, es por la influencia del clima en EE.UU. y por la demanda mundial.

Las importaciones de soja siguen en un plano muy firme. La demanda está subida a un fenomenal trampolín que es la debilidad del dólar.

La caída de esta divisa al nivel más reducido de los últimos 15 meses apuntala la demanda de los países que utilizan otras divisas.

A ello hay que adicionar, el comportamiento de los fondos que, como ya lo hemos mencionado en anteriores comentarios, son una excelente opción para quienes buscan refugiarse de la inflación mundial.

La demanda tiene varios acicates. Y China es quizás el principal. Sobre todo en su búsqueda de oleaginosas y subproductos en el sur.

Las importaciones chinas desde Sudamérica estarán favorecidas por el interés de hacerse de mercadería, desde ahora, pero con embarques en abril y mayo.

En cuanto al maíz, la producción será algo menor dadas las heladas de EE.UU.

Y además en China la cosa está mal. China producirá menos maíz y la Argentina está ausente. Es un fantasma en el mercado internacional.

Para nosotros la soja se mantiene en un nivel interesante. Esta primavera de precios puede durar e incluso mejorar algo. Pero de un momento a otro, lo más probable es que venga la tormenta. Los nubarrones están a la vista.