"Vengo con el mandato para que la protesta vaya más allá del próximo viernes". Contundente, el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, dejó en claro que su entidad pretende prolongar el paro del campo que, en principio, debería concluir a las 0:00 del sábado. Lo dijo antes de entrar a la sede de Confederaciones Rurales Argentinas, donde los dirigentes de la Mesa de Enlace decidirán los próximos pasos que toman en el marco de la protesta.
Buzzi fue específico al momento de apuntar quién, para él, sería el último responsable de una extensión del paro de comercialización de granos y ganado que llevan adelante las entidades agropecuarias. "Hasta acá hubo más hostilidades para que continuemos el paro", expresó y agregó: "Veo la mano de (Néstor) Kirchner" en las últimas medidas.
Entre las medidas a las que Buzzi y sus pares de Coninagro, la Sociedad Rural y CRA definirán cómo responder está el nuevo veto presidencial parcial al paquete de leyes de emergencia agropecuaria, abortando beneficios para productores de varias provincias afectadas por la sequía, que se suma al que la semana pasada hizo caer las exenciones y rebajas a las retenciones para 37 municipios bonaerenses. Los ruralistas coincidieron en tildar de "provocación" la decisión del Gobierno.
Hoy hubo otros dos hechos que causaron enojo entre los ruralistas. Uno fue el desplazamiento de Emilio Monzó del Ministerio de Asuntos Agropecuarios del gobierno bonaerense de Daniel Scioli, por el que el vicepresidente de Carbap y diputado provincial electo por el PRO Jorge Srodek acusó al gobernador de mostrar "debilidad" y "sumisión" al Gobierno nacional.
El otro, que toca más específicamente a Buzzi, fueron las pintadas agraviantes en las paredes de la sede rosarina de la Federación Agraria, algunas firmadas por la JUP (Juventud Universitaria Peronista). Entre otras, el edificio ubicado frente a la histórica plaza López, en el macrocentro rosarino, presentaba pintadas como "Golpistas", "Gorilas", "Hijos de puta" y "¡Ley de medios, ya!".
En un comunicado titulado "Agresión e intolerancia contra Federación Agraria por parte de grupos oficialistas", la entidad resaltó que las agrupaciones ruralistas están "haciendo todos los esfuerzos para encauzar una protesta legítima, poniendo un marco institucional a la bronca de los productores", al tiempo que destacó que no hubo ninguna provocación por parte de éstos en los seis días que ya lleva el paro. "El hecho de que aparezcan pintadas con insultos y agresiones en nuestra sede central, por parte de grupos vinculados al oficialismo, permite pensar que alguien ha decidido iniciar una etapa de confrontación, que no contribuye a los escenarios de diálogo que necesitamos los argentinos para salir adelante", añade el texto.
Antes del encuentro vespertino de los ruralistas, la voz más firme en el planteo de que el paro concluya el viernes era la del presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, quien afirmó esta mañana que la Mesa de Enlace "no puede pedir la inmolación" de los productores que protestan a la vera de las rutas.
En una vereda opuesta, Buzzi advirtió que "la gente quiere seguir la protesta más allá del viernes" y que hay "un enorme malestar" entre los productores.
Más allá de su duración, el paro tuvo un fuerte acatamiento a juzgar por el escenario de los mercados. Como viene ocurriendo en los puertos y en el rubro granos, el Mercado de Hacienda de Liniers mostró hoy, por tercer día consecutivo, una entrada nula de ganado.