El viaje de la Presidenta y su comitiva a la III Reunión de la Unión de Naciones Sudamericanas que se hizo ayer en esta capital tuvo también un espacio para las preocupaciones centrales del Gobierno: retenciones, la polémica por el tarifazo y las palabras del Papa, la semana pasada, sobre el "escandalo de la pobreza" en la Argentina sobrevolaron la visita de Cristina.
Un hombre muy cercano a la Presidenta se quejaba ayer ante los periodistas de que nunca antes como a la gestión de Cristina se la hubiera presionado tanto y puso como ejemplo el Código Aduanero -que encierra el sensible tema de las retenciones al campo- donde el Ejecutivo quiere prorrogar la facultad de decidir cómo lo interpreta sin pasar por el legislativo. Un periodista preguntó de qué manera se ligaba esto a lo que había ocurrido con la imposición presidencial de la Resolución 125 sobre las retenciones móviles. Y en el ambiente quedó flotando que el Gobierno quiere dejar este tema quedará más bien inmóvil.
Otro de las cuestiones que trajeron los hombres de la Presidenta encargados de evacuar dudas a la prensa fue la cuestión de las tarifas de los servicios. Uno de ellos se acercó con fotocopias de dos facturas de Edenor de un vecino del secretario privado de Cristina, Isidro, para mostrar que la suba descomunal que se registraba se debía más bien a un "error de medición". Una de las facturas sumaba 215 pesos por un consumo de mil kilowats el mes pasado. Y la última por 2000 pesos por 5000 kilowats. Así, de alguna manera, el oficialismo busca mostrar que el problema de las facturaciones no son en el rubro gas sino en la electricidad y, sin decirlo, que la mayoría de los reclamos "están teniendo lugar con facturas de Edenor".
Otro funcionario de Cristina apareció con una fotocopia de la revista Más por Menos que publica Caritas, en las que el Papa tildó de "escandalosos" los niveles de pobreza. Estaba fechada en mayo, y no la semana pasada, cuando se difundió. "Eso se llama manipulacion", se escuchó
Igual, a Cristina se la vio en este viaje de bastante buen humor. El domingo caminó varias veces por el Tango 01 -es la segunda vez desde que asumió que invita a la prensa a viajar en la aeronave, luego de que Néstor Kirchner suspendiera esta práctica- y saludar a cada uno de los quince periodistas que la acompañarán hasta mañana de regreso a Buenos Aires.
Llevaba un look descontracturado para lo habitual en ella, y que inclusive despertó un debate. Apareció sin una gota de maquillaje, lo que la rejuvenecía enormemente. Y alguien cercano la oyó confesar que es ella quien se maquilla "siempre".