Es verdad, pero también deberá reconocer que cada vez que el dólar se
debilita hay una tendencia a la suba en los granos.
A pesar de los agoreros, el mundo financiero de a poco se va acomodando. Las
aguas se están aquietando.
El precio del barril del petróleo, con sus lógicos vaivenes, sigue en suba. Con un valor más elevado, el margen de la industria de los biocombustibles, gran demandante de granos, mejora.
Además, lo que parecía ser un ogro avanzando con gigantes patas sobre los fondos, por ahora no es tal. ¿Se acuerdan de la intervención gubernamental en los fondos?
Hasta ahora, lo expresado es muy general. Vamos a lo soja, entonces. Si observamos la evolución de los precios de la soja, a lo largo de este año, veremos algunos datos curiosos.
En la evolución de los precios (CBOT) correspondientes a Noviembre de 2009, los valores arrancan en un nivel de aproximadamente u$s 380 por tonelada, y desde allí los precios siguen un derrotero a la baja.
Al tocar, a principios de marzo, el valor de u$s 310 empieza una tendencia, con subas y bajas, al alza hasta llegar a mediados de junio que quiebra la tendencia.
A partir de allí, comienza un período de fuertes oscilaciones, pero con tendencia a la baja, y desde fines del mes pasado la cosa se revierte y comienza a subir bastante abruptamente hasta un valor de u$s 430.
En tal caso, y aunque suene a ejercicio de gitana con las manos, no debería descartarse la posibilidad de que los precios, una vez ubicados en las puertas de la cosecha de EE.UU., bajen al nivel de u$s310.- O quizás menos.
Para la nueva cosecha en EE.UU. la cosa no puede pintar mejor. Así funcionan los mercados de commodities, lo que es bueno para unos es malo para otros.
Por ello, este cuadro deberá golpear tarde o temprano sobre los precios. A menos que la cuestión se de vuelta por las fuerzas de la naturaleza.
El mes de agosto, que ahora recorremos, es vital. Empieza el llenado de las vainas de la soja. Según cómo evolucione ello, será la producción. Como quien aguarda en la sala anterior a la de cirugía, tenemos que esperar.
Pero ello, no significa que no debamos tomar decisiones. De ventas o de cierres.
Todo indica que el tiempo va a estar a favor en EE.UU. Y las condiciones de los cultivos norteamericanos son muy buenas. Según el USDA, un 67% de los cultivos se encuentra en estado entre bueno y excelente, 5 puntos arriba de la proporción correspondiente al año pasado, a la misma fecha.
Si levantamos la vista, frente a nosotros se presenta un panorama complejo.
No hay duda.
Si damos por hecha, una gran cosecha en el Norte, debemos saber que se viene la del Sur. Todos esperan una gran producción en Brasil y Argentina. Y también una cosecha de gran volumen en Bolivia, Paraguay y Uruguay. De hecho se habla de una cosecha récord.
Así las cosas, el balance de oferta-demanda mundial irá recuperándose.
Podemos entonces preguntarnos ¿a dónde vamos? Hay algo seguro, hoy el precio es bueno.