Esta apreciación de la moneda norteamericana. repercute directamente en los mercados granarios. La cosa es fácil: si se devalúa el euro y, en consecuencia, se revalúa el dólar: la capacidad de compra, de aquellos mercados con monedas como el euro o el yen, pierde fuerza.
Además, sigue en pie la cuestión de las fuertes regulaciones en EE.UU. respecto al poder operativo que tienen los fondos en estos mercados. Las regulaciones, según lo expresado por el director de la CFTC, esto es la Commodtiy Futures Trading Commission, son resultado de la inquietud mostrada por los congresales norteamericanos que procuran amenguar el papel especulativo del mercado de futuros. La idea de las autoridades norteamericanas es ampliar los límites sobre la acción de los especuladores. Se intenta frenar eventuales aumentos en los precios de los contratos futuros de commodities ligados a la energía.
Quizás no parezca, pero es muy fuerte la presión que los fondos ejercen en los mercados de granos.
Al limitarse las posiciones de los fondos, la cosa se complica. Pero, no nos apresuremos, que todavía el cuadro no está claro; en EE.UU. hay conciencia de la importancia de regular lo menos posible. Este país no puede darse el lujo de perder seriedad en el mundo de las finanzas.
En tal caso, y luego de un período de ventas por parte de los fondos, existe la posibilidad de que éstos decidan volver y reposicionarse nuevamente.
Hagamos un alto y reflexionemos juntos. Señores, en algún momento ¿el dólar empezará a caer? La respuesta es un sí contundente.
Señores, en algún momento, serán las noticias sobre el desarrollo de los cultivos en el hemisferio norte negativas? La respuesta es un sí muy posible.
En algún momento, señores: ¿qué pasará con las regulaciones en los fondos?
Hay un hecho firme: las autoridades planean establecer una reducción en la actividad especuladora. Así los operadores van a moverse con determinados límites, básicamente, en commodities energéticos (petróleo crudo, gasoil para calefacción, gas natural, nafta y otros).
En tal caso, los que sentirán el impacto serán los biocombustibles, el maíz y los aceites vegetales.
¿Qué esperar entonces?
Acá la respuesta es más difícil. Sin embargo es probable que lo que venga no sea muy negativo para los mercados granarios, al menos en el mediano plazo.
Si así son las cosas, bien vale aguardar un rebote. Claro que decir cuándo
será, resulta más de magos que de analistas.
Así todo, la historia económica nos muestra que los cambios emergen en menos
tiempo de lo que se estimaba antes de que se dieran.