Ahora hablar de mercado es mala palabra. Y en lugar de ello, debemos hablar de “precio lleno”.

Este precio lleno viene con una carga pesada. Se trata de un descuento realmente alarmante. Son aproximadamente u$s120 menos.

El valor surge desde un precio FOB oficial que ciertamente es muy reducido respecto a la realidad. El valor FOB oficial ronda en 180 cuando el valor de mercado debería estar en aproximadamente 220 dólares.

Es cierto que hubo un acuerdo, en esta maraña de negociaciones realizadas a hurtadillas. Pero hasta ahora éste no ha repercutido en los valores.

Se trata de un de 1 millón de toneladas de la cosecha 2008/09. ¿Cómo funciona? Aquellas empresas de exportación cerealera que quieran registrar embarques con 365 días de plazo de carga, tendrá que abonar los correspondientes derechos de exportación antes y además pagar dicho precio lleno.

Este millón sería parte de un acuerdo de compra por un total de 3 millones de toneladas.

Por el volumen adquirido de esta forma, la ONCCA otorgaría la autorización de la operación de exportación de maíz de la cosecha 2009/10.

La ONCCA podrá conceder, a cambio de las autorizaciones para exportar en la campaña nueva, autorizaciones de exportación por un volumen de 500.000 toneladas de maíz de la cosecha 2008/09 siempre y cuando haya saldo para exportar.

Este tipo de mecanismo cada vez se parece más al Instituto Argentino de Promoción de Importaciones, IAPI. Instituido en 1948, el IAPI se crea a fin de intervenir como regulador de las importaciones y exportaciones. Mediante éste, el Estado compra todas las cosechas de país y las vende al exterior.

Así las cosas, lo único que parece razonable hoy es esperar. Aguardar a que la maraña se despeje un poco y muestre sus “beneficios”.

Porque hoy por hoy, estamos en medio del río. Entonces, si algo no conviene es cambiar de monta.