La ecuación es muy simple: en un solo paso se consigue socio y comprador asegurado. En esta línea, y buscando la máxima rentabilidad para su producción ganadera, la empresa cordobesa Sudecor está aprovechando los beneficios y apuesta fuerte al programa de recría que lleva adelante el frigorífico Quickfood.
De este programa, participa también la empresa Biogénesis-Bagó, aportando su tecnología de insumos en la sanidad de los animales que se incorporan al sistema.
Sebastián Caro, responsable de producción agropecuaria de Sudecor, detalló: "Ingresamos animales de alrededor de 220 kg; de este total, 100 kg son aportados por Quickfood y el resto es solventado por Sudecor.
Luego de un año de recría en nuestros campos, entregamos los animales a los feedlots de Quickfood con alrededor de 350 kg, y ellos terminan el ciclo engordándolos hasta alcanzar los 450 kg para exportarlos a la Unión Europea como cortes UE no Hilton".
En esta historia la rentabilidad y el margen de recupero de la inversión inicial juegan un papel fundamental: "Quickfood nos paga, al final del período de recría, el total de los kilos del animal menos los 100 kg del anticipo realizado el año anterior.
Así es que nos paga al final del ciclo, alrededor de 250 kg. Es decir que, a nuestra inversión inicial de 120 kg por animal, nosotros recuperamos los mismos y obtenemos 130 kg más".
El precio de referencia que se toma, tanto para la compra como para la venta, es el de la categoría "novillos mestizos pesados, especiales y buenos de 460 a 490 del Mercado de Liniers de la semana previa al retiro de los animales o de la firma del contrato si fuera al inicio del ciclo, según corresponda.
Al mismo tiempo el responsable de producción agropecuaria de la firma detalla el porqué de este emprendimiento: "No existe en este momento, en la ganadería, actividad con retornos tan importantes como el de este programa".
El Federal