"La idea es siempre complicarles las cosas", dijo Alfredo Rodes, dirigente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), en relación con las protestas de productores contra funcionarios y candidatos del oficialismo que visitan el interior. Estas movilizaciones y las que protagonizaron productores autoconvocados y de la Federación Agraria en Santa Fe contra el diputado Agustín Rossi -ya sufrió tres episodios de estas características- fueron eje de duros cruces entre el oficialismo y la oposición.
"Son cuatro tilingos manejados por la Sociedad Rural", dijo el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández. Y afirmó que esas protestas estaban motivadas "por los De Narváez, los Macri, los Solá, los Biolcati, los Cobos, que generaron este tipo de situaciones".
En la vereda de enfrente, Francisco de Narváez, candidato a diputado de Unión Pro, rechazó la acusación, y dijo que él sí puede "caminar tranquilo y sin custodia la provincia porque tiene la cola limpia". El duelo siguió, siempre por los medios, cuando Fernández le respondió: "Lo que no tiene limpio es el celular, porque desde su celular llamaba a un narcotraficante, a un señor que les vende drogas a nuestro pibes para que se envenenen, y eso es algo que tiene que explicar en el juzgado".
Felipe Solá, compañero de lista de De Narváez, cuestionó la decisión del gobernador bonaerense Daniel Scioli de volver a Lobería, donde el jueves pasado se produjeron incidentes con los ruralistas. "Va a volver con 300 policías de Infantería preparados para reprimir", advirtió. Por otra parte, Carlos Reutemann, candidato a senador del PJ en Santa Fe, pidió "protestar sin agresiones, como el tractorazo que se hizo días atrás en Córdoba".
"Hay un malestar enorme en todo el interior, no sólo en el campo, pero hay que protestar en forma pacífica", pidió el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Luis Biolcati. Otra fuente de esa entidad, que prefirió no identificarse, se quejó por la acusación del Gobierno. "No somos nosotros, son autoconvocados, de Carbap o Federación Agraria", afirmó.
"De Narváez y las patronales rurales no se pueden hacer los distraídos porque son ellos los que promueven los actos de violencia contra los candidatos oficialistas", disparó el ministro del Interior, Florencio Randazzo. "No sé en qué ciudad de la provincia el gobernador es bien recibido. Este modelo es una banda de ladrones", dijo Cecilia Otamendi, la presidenta de la Sociedad Rural de Lobería, adonde volverá Scioli esta semana.