Empujados los productores y chacareros a la búsqueda desesperada de rentabilidad, en las condiciones actuales, por costos, por expectativas, por humedad, por cuestiones financieras, etc., la soja ha quedado más que nunca en el centro de la escena.

El trigo como opción a la soja de primera ha desaparecido, aún cuando las perspectivas internacionales son alentadoras. Ya estamos pensando en una superficie más próxima a 3 millones que a 3, 5 millones de hectáreas. Una vergüenza.

El cuadro mundial es favorable pero no lo aprovecharemos. En EEUU, se espera una baja calidad de los cultivos de trigo de invierno y retrasos en el trigo primavera. Además, en el hemisferio sur, en Australia, hay indicadores de una sustancial reducción en la cosecha, por falta de lluvias en algunas áreas.

El maíz, otra opción, no atrae. Además de los costos y riesgos superiores, debemos sufrir las trabas burocráticas que achatan los precios.

El valor que recibe el productor en el mercado local resulta sustancialmente menor al correspondiente a su paridad.

Ello sucede cuando la demanda está activándose en el mundo frente a un panorama de oferta en dificultades.Veamos lo que sucede en el primer productor del mundo. En EE.UU. la siembra de maíz está retrasada respecto de otros años.¿Qué pasará entonces con los rindes futuros?

Si algo está claro hoy en la Argentina, nueva patria de la intervención estatal, es la falta de información y la escasa fluidez en los mercados granarios. La dinámica lograda a través de décadas de ejercicio permanente está trabada y ello repercute negativamente sobre los precios.

Y si bien la soja no escapa del todo a este cuadro, la realidad es que presenta una mejor perspectiva. Los precios internacionales son buenos y el golpe intervencionista es menor que en los mercados del trigo y del maíz.

Los precios son buenos, entre otras cosas, por la calamidad argentina. Ya vamos tomando conciencia de que la cosecha de soja apenas superará el nivel de 32 millones de toneladas.
Ello implicaría un rinde promedio de 19 quintales por hectárea. Es decir casi 10 quintales menos que el año anterior.
Así las cosas, el cuadro de oferta y demanda mundial, según las estimaciones del USDA permiten elaborar el siguiente cuadro.

Oferta y Demanda Mundial de Grano de Soja.
En millones de toneladas. USDA

Ciclo

Stock
Uso %

2002/03

22.39%

2003/04

19.97%

2004/05

23.17%

2005/06

24.73%

2006/07

27.88%

2007/08

23.13%

2008/09

19.12%

2009/10

22.41%

            Fuente: USDA WASDE. Mayo 12, 2009

La relación  stock consumo de la campaña es muy bajo. Y de la que viene no parece presentar un aumento sustancial.

Con  la cantidad de soja que hay en el país, las fábricas, seguramente, a partir de noviembre o quizás diciembre, deberán ir frenando su actividad por falta de mercadería.

Es posible que para fin de año, la industria quede paralizada.

De ser así, habrá una sustancial reducción en la oferta que necesita el mundo de aceite y harina. Ello afecta al precio en el mundo, y ya lo está haciendo.