Entre los factores bióticos que disminuyen el rendimiento del cultivo de trigo en la zona Norte de la provincia de Buenos Aires se encuentran, en primer lugar, las enfermedades foliares, que afectan principalmente el llenado de los granos. La más importante es la roya de la hoja (RH), causada por el hongo Puccinia triticina -que puede provocar importantes pérdidas de rendimiento y, debido a la continua aparición de variantes del patógeno, supera la resistencia de las variedades en uso-. Además, se encuentran la mancha amarilla -causada por Dreschlera tritici-repentis-, la septoriosis de la hoja y la fusariosis de la espiga -ocasionada por Septoria tritici y Fusarium graminearum, respectivamente-.

En la última campaña, caracterizada por escasas precipitaciones y un cuadro permanente de estrés hídrico que redujo fuertemente los rindes, el INTA Pergamino -Buenos Aires- realizó un relevamiento del comportamiento sanitario de variedades de trigo en las localidades de San Antonio de Areco, Arrecifes, Arribeños y Chivilcoy y en lotes de productores de la zona Norte de la provincia de Buenos Aires.

Debido a las circunstancias climáticas, la roya de la hoja se mantuvo en niveles bajos y sólo se manifestaron niveles moderados en gran parte del área relevada; sin embargo, en lotes puntuales sembrados con cultivares muy susceptibles, los niveles fueron altos. En el caso de la mancha amarilla, los niveles fueron moderados a altos siendo necesario en algunos casos realizar tratamientos con fungicidas. De igual modo se debió proceder para combatir la mancha borrosa, que se desarrolló con más intensidad en las zonas donde se cultiva cebada. Para la septoriosis no fue necesario el control químico, ya que tuvo niveles de infección bajos. El estudio también registró los daños provocados por heladas y bajas temperaturas, lo que permitió observar necrosis y deformaciones en las hojas de algunos cultivares.