El financiamiento a los tamberos de más de 1.500 litros de remisión diaria de leche a industria será la principal preocupación que las agremiaciones lecheras esperan transmitirle al presidente Tabaré Vázquez, en la entrevista que gestionaron a través del intendente de Florida, Juan Giacheto.
En la reunión de hoy, las agremiaciones redactarán una agenda común de planteos, con demandas sectoriales destinadas al mandatario y ajustarán los términos protocolares de la entrevista.
La semana pasada, la Sociedad de Productores de Leche de Florida (Splf) planteó ante la Mesa de Gremiales Lecheras la idea de gestionar una entrevista con el presidente Tabaré Vázquez, para lograr del mandatario la "voluntad política" que el sector requiere para superar la coyuntura en la que se ve acorralado.
El negocio del tambo enfrenta dos problemas axiales: una rentabilidad negativa, debido a una cosecha de ingresos por debajo de los costos, y requerimientos de dinero para reconstruir las pasturas que destruyó la seca.
De acuerdo a estimaciones económicas de los técnicos del sector, los productores lecheros pierden $ 1,2 por cada litro que remiten a la industria, rentabilidad negativa que estaría conspirando contra la permanencia en el negocio de los tamberos que se niegan a consumir su capital de trabajo.
"De acuerdo a los datos oficiales que se nos proporcionaron, la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) habría otorgado a los lecheros 3,5 millones de dólares en subsidios, y 4 millones en préstamos", aseguró a Ultimas Noticias el presidente de la Cámara Uruguaya de Producción Lechera (Cupl), Horacio Leániz.
El gremialista dijo que los dineros entregados por la CND son "totalmente insuficientes" para asistir al sector, e indicó que la poca colocación hasta ahora registrada revela que esos fondos no representan una solución a las demandas del tambo.
El principal problema para que los tamberos tomen estos préstamos es que los plazos del repago que la CND ofrece son demasiado breves para procesar la reconstrucción de un sector que, desde el punto de vista financiero, quedó muy comprometido tras el impacto de la sequía de este verano.
"Antes de que se desatara la crisis mundial, en manos del sector productivo quedaba el 60% del producto bruto lechero, con el que se financiaban los costos de producción; pero con la caída de los precios mundiales, ahora la producción hay que sustentarla con apenas el 30% del producto bruto lechero", agregó.
Inaccesible
Las gremiales lecheras coinciden en que el financiamiento que se obtenga para paliar la crisis deberá ser en condiciones "blandas" de acceso y repago, porque de lo contrario los productores optarán por financiarse liquidando el capital de trabajo.
"La gente quedó muy afectada por lo que sucedió en 2002 y no quiere caer de nuevo en las garras de los bancos", dijo a Ultimas Noticias el presidente de la Sociedad de Productores de Leche de San Ramón, Raúl Arrillaga.
"De diez productores, apenas uno está en condiciones de gestionar un préstamo en el Banco República, porque mucha gente quedó con problemas para operar con los bancos", explicó.
Agregó que la reticencia de los tamberos se explica no solo por un rechazo cultural a la bancarización de sus deudas, nacido luego de 2002, sino a que un altísimo porcentaje de productores están inhabilitados por el Banco Central para operar en el circuito financiero formal.
Según sus estimaciones, el 30% de los productores lecheros no están en condiciones para trabajar con bancos, y ello incide en la toma de deuda por vía normal. "Para que funcionen, los préstamos que se consigan tendrán que ser fáciles, blandos y accesibles", añadió