Poniendo de manifiesto que la caída del área sembrada de trigo en Argentina ya ha dejado de ser un problema local para convertirse en una sombra de preocupación en el mundo, el consultor privado internacional Mohan Kohlí expresó ayer en su presentación en A Todo Trigo 2009: “Cuando uno ve desde afuera lo que viene sucediendo en los últimos años con la producción de trigo argentino es una tragedia. Las perspectivas indican que será el área mas baja desde los años `30. A mi me preocupa que en 2007 el precio del trigo aumentó un 77% pero ese escenario Argentina no lo aprovechó”.
El consultor dedicó una parte importante de su ponencia ðen el marco del congres que organizó en Mar del Plata la Federación de Entidades Acopiadoras– a explicar que las metas de salud del milenio que fijaban el objetivo de reducir al 50% la cantidad de gente con hambre en el mundo en los próximos años no sólo no es posible sino que se incrementaron significativamente en los últimos años la cantidad de personas con hambre en el mundo.
“Dos años secos en Australia, dos en china y en India han dejado un saldo de stocks escasos de trigo, pero continúa subiendo el consumo. Hay que entender que la población no va parar”, dijo.
De hecho Kohlí explicó que para el 2020 se espera que haya 8 billones de personas. Además explicó que “En los países que consumen trigo el PBI es casi el doble que en los países desarrollados. En India, este año, con toda lo crisis se proyecta un crecimiento del PBI del 4,5%. Esto reafirma que el consumo no se detiene”.
Paralelamente, Kohlí explicó que “Existe una relación estrecha entre precio petróleo y precio del trigo. Si consideramos que el precio del barril llegó ayer a 78 u$s el barril, yo creo que los precios del trigo van a estar arriba de los históricos”.
Localmente, el consultor reconoció el desanimo de los productores locales no sólo condicionado por la sequía prolongada, sino también por la escasa financiación, los precios de arrendamientos, y sobre todo, por las retenciones.
Sin embargo, Kohlí recomendó “mirar el momento actual solo como coyuntura. Argentina tiene todo para seguir siendo uno de los principales productores y exportadores de trigo y no debe dejar ese lugar. Sus vecinos lo están haciendo. Uruguay este año planea exportar cerca de 700 mil toneladas y Paraguay 800 mil”, reconoció.
Para luego destacar que en el futuro la brecha entre el consumo y la producción se va a seguir ampliando. “El mundo va a necesitar 760 Millones de toneladas para 2020 cuando las previsiones de producción apenas llegan a 620 millones de toneladas. A futuro cada vez mas el mundo necesitara recurrir a importaciones de trigo y Argentina deberá ocupar su lugar de principal exportador”.
Finalmente, Kohlí dedicó unos minutos a hablar de calidad de trigo y explicó a los productores que la tendencia mundial es producir trigos de calidad para uso específicos.
“En Argentina los factores que limitan la calidad son los distintos tipos de estrés y la mezcla de calidades, mientras que el mercado mundial acepta homogeneidad y alta variabilidad. Muchas y distintas calidades. Por ejemplo, Australia hace variedades para el mercado japonés y EE.UU. hace trigos blancos de alta proteína para China”, destacó. “La Argentina debe poner más énfasis en la calidad que es lo que los compradores internacionales que mejor pagan están reclamando”.


