¿Saben cuánto representa la producción granaria sobre este total? Casi el 50%.

Sí señores, sólo por granos, subproductos de la molienda y aceites, provenientes de distintos puntos del país, a lo largo y ancho, la Argentina recibió una cifra próxima a 32 mil millones de dólares. ¿Qué tal?

Todo muy lindo. Pero, sabemos muy bien que este año el cuadro será muy diferente.

La caída en el volumen de exportaciones por parte del sector será impresionante. Y así el gobierno se verá en figurillas para sortear la faltante de financiamiento.

La caída en la producción de soja habrá de impactar acá y en el mundo entero. De hecho ya lo está haciendo.

Según Oil World, la producción de la Argentina llegará a tan sólo un volumen de 34,5 millones de toneladas. Y para Brasil, estima una rebaja, también. Calcula 57,3 millones de toneladas.

El mundo sufre de escasas reservas. Oil World, estima que los stocks de soja de los cuatro mayores países exportadores tendrá los niveles más bajos de los últimos cinco años. Como todos saben, la Argentina está en este cuadro.

El informe del USDA, todavía no focalizó el problema argentino. No en la gravedad que reviste. Imaginen qué pasará cuando este organismo deje caer la ficha y proyecte un número –para la Argentina- inferior a 33 millones de toneladas. Se viene un cuadro de precios alentadores. Claro está que nada es seguro.

En este contexto, los importadores no se hacen ilusiones de encontrar la adecuada provisión en el MERCOSUR.

Por ello, buscan alternativas. Con cierta angustia, la demanda internacional persigue reemplazos, pero hacerlo no es fácil.

EE.UU. es una buena alternativa, pero la realidad es que no tiene un buen nivel de reservas. Los niveles de stocks no son promisorios. Y ello seguirá así hasta, al menos, la recolección que se realiza en el otoño americano. Estamos hablando de octubre, cuando ingresa al circuito comercial la cosecha nueva.

Entonces, ¿tendremos un período de bonanza, entre mayo y septiembre? Ustedes, ¿qué dicen? Nosotros decimos que sí.
Por ello, no sorprende que la soja hoy lunes, al cierre de este comentario, con descarga contractual, haya alcanzado a $ 1000. Y la exportación mejoró hasta los $ 1005

En este proceso de búsqueda de una adecuada provisión, el mercado regula hacia la suba de precios. Y los compradores se dirigen a otras opciones como el que brinda el mercado de palma en Malasia.
Y si el gobierno argentino - tal como se rumorea- llega a poner en práctica la prohibición de exportar poroto de soja, habrá un mercado muy caliente, y el comercio internacional de esta oleaginosa mostrará ribetes alocados.
Así estamos. Por una parte, el gobierno deberá enfrentar las consecuencias de sus políticas anti-oferta, agravadas por la sequía.

Y por otra parte, la producción deberá seguir con nervios de acero el devenir de los mercados con la paciencia de quien sabe que esperar puede ser un buen negocio. Pero, ¡cuidado! No hay que apuntar demasiado alto...