La cosecha de girasol caería a 2,5 millones de toneladas, según las últimas proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, o sea unas 500 mil toneladas menos que las estimadas en el país por analistas privados.
Ese volumen representa una merma de 2,2 millones de toneladas respecto del ciclo anterior, cuando se ubicó en 4,7 millones de toneladas.
Los guarismos del USDA revelan que el total de la oferta mundial crecerá el 18,3 por ciento.
Como el consumo aumentará 18,1 por ciento, habrá una leve caída en los stocks (como porcentaje de la molienda) del 12,5 al 12,0%.
Asimismo, los últimos relevamientos de técnicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires ubicaron a la trilla girasolera en 3 millones de toneladas, en momentos en que está finalizando la cosecha.
La producción mundial se estima en 32,2 millones de toneladas (18% de suba con respecto al año pasado), lograda con prácticamente la misma superficie cultivada que en 2006.
La campaña 2007-08, en el hemisferio norte, fue seriamente afectada por el clima, en tanto la actual muestra récords productivos, con 6 millones de toneladas adicionales generadas por la Unión Europea, Ucrania y Rusia, que, en conjunto, pasaron de 14,6 a 20,6 millones de toneladas, con un 41 por ciento de aumento.
El licenciado Jorge Ingaramo puso de relieve que también en girasol hay un aumento de las importaciones mundiales, principalmente de aceites, motorizada por la Unión Europea (crecimientos de 44 y 21% anual, respectivamente).
En relación con el mercado local, el analista destacó que no existe demasiado acuerdo respecto del volumen producido en el país en esta campaña, debido a los avatares meteorológicos que soportó la siembra y la evolución del cultivo.
Si bien la industria local está muy interesada por abastecer de proteínas al hemisferio norte, en un marco de una menguada cosecha de soja, ha comenzado a observarse cierto entusiasmo en la demanda de girasol.
El estudio subraya que no ha habido modificaciones en la política hacia la producción de la oleaginosa y sus derivados, implementada desde el ámbito oficial, ya que persisten "elevadísimos niveles de retenciones, sólo consistentes con precios internacionales muy superiores a los actuales".