Si la crisis internacional cede, las cuestiones más ligadas a los fundamentos pasarán a primer plano. En rigor, todo indica que vamos por este camino.

Los cálculos de menor intención de siembra que lo esperado para EEUU son un buen trampolín en las cotizaciones internacionales.

Existen otras variables que juegan a favor. Como todavía no se advierte un aumento en la producción futura de los EEUU para compensar la merma de la soja del MERCOSUR, los precios van -poco a poco- incorporando este factor de suba.

Otros elementos alcistas vienen de la mano del valor de dólar frente a las otras divisas. Cada vez que éste pierde posición frente a divisas como el euro, la demanda por commodities agrícolas tiene mayores incentivos. Otras causas de subas están ligadas al comportamiento del Dow Jones y, por supuesto, del petróleo.

El mundo tendrá menos soja de lo esperado. Esta es una realidad irreversible.

El reporte del USDA estima que producción mundial cae a 218,8 millones de toneladas (220,80 año anterior). Y el stock queda reducido a 45,8 millones de toneladas (53,10 año anterior). El gráfico que sigue a estas líneas es elocuente.

A su vez, la cosecha en América Latina sigue dando ingratas sorpresas. La Argentina revela las consecuencias de una errática política económica y de las inclemencias climáticas y sanitarias que han azotado al campo.

Existe un gran consenso sobre la fuerte caída en la producción sojera. Se estima que ella será de no menos de un 25%. La mayor parte de los operadores sospechan que la reducción será mayor a este número, dado que los rindes obtenidos, hasta ahora, están por debajo de lo previsto hace un mes atrás.

La semana pasada -por si quedan dudas- el USDA emitió un informe al respecto. Según este organismo la Argentina producirá, en esta campaña, apenas 39 millones de toneladas. Recordemos que el mes pasado, calculaba un volumen de 43,2 millones. Y la realidad es que se queda corto. Se habla de un volumen próximo a 35 millones de toneladas.

De más está advertir que la rebaja en la oferta de poroto sudamericano provocará una presión adicional sobre los stocks estadounidenses, que además, son visiblemente bajos. Y.. ¡qué hablar de los stocks finales en el mundo! Tal como lo muestra el cuadro de más abajo, ellos serán los más reducidos de los últimos 6 años.

El cuadro de incertidumbre sobre la cosecha en la Argentina, que se está desarrollando a toda prisa, más las voluminosas importaciones que China está efectuando y la suave pero efectiva recomposición de los valores -tanto del crudo petróleo como de los mercados accionarios- junto a las compras ordenadas por gran parte de los fondos de inversión han dado como resultado una considerable alza en los precios. Pese a estar en plena cosecha sudamericana, los precios tienden a la suba.

El recorte en el rinde de la Argentina mantiene en vilo a los que deben asumir compromisos de ventas. Esta situación acentúa la tendencia a la mejora de los valores.

Si alguien tiene duda de ello que, por favor, repare en lo siguiente: en los últimos quince días, el valor de la soja (Chicago, mayo 08) ha mejorado cerca de un 10%. En tanto sólo una quincena. Por supuesto que hubo bajas, pero la suba final ha sido así. Hoy cuando se habla de u$s 375 en lugar de u$s 340, nadie se sorprende.

Al cierre de este informe (lunes, 13/04), el mercado doméstico mantuvo una posición positiva. Las fábricas pagaron $ 920 por la oleaginosa, mientras que la exportación mejoró hasta los $ 930. 0ara la soja entrega en mayo se supo de ofertas a un nivel de a u$s 250.

¿Qué se viene de ahora en más? Hay elemento que ya conocemos con certeza. Veamos.

La cosecha en Sudamérica dejará un saldo amargo. Se estima que su volumen caería en cerca de 17 ó 18 millones de toneladas respecto a la cosecha del año anterior.

Los interrogantes que se abren respecto a la siembra en EE.UU son muy grandes. No es descabellado estimar que la superficie de siembra no crezca.

Y el tema del biodiesel sigue en vigencia por cuanto no ha quedado de lado la intención de incrementar este combustible. Esta industria continuará su expansión, pese a los inconvenientes derivados de la baja del precio del crudo y de la crisis mundial. De hecho, el programa de consumo obligatorio de biodiesel en EE.UU. sigue muy firme. La administración de Obama tiene una visión estratégica al respecto, y no la va abandonar.

En vista de ello, es posible que los precios sigan en suba. Claro que asegurar ello sería como tomar la olla sin saber si el fuego está prendido. Si la crisis mundial se agrava, los fundamentos pueden quedar patas para arriba.

Por eso, en este mundo financiero, tan frágil como un castillo de naipes, toda predicción es limitada… muy limitada.

Así las cosas, como en el cuento de los ratones… ¿quien le pone el cascabel al gato? Obviamente, el gato es la crisis mundial.

Oferta y Demanda Mundial de Grano de Soja.
En millones de toneladas.


Fuente: USDA. Abril, 2009