Tiziana Prada: 70% de la eficiencia genética depende de la alimentación y el manejo en rodeos de cría
Una verdadera revolución en el mejoramiento genétuico de la ganadería, con especial énfasis en la sub-tropical. Una charla con la Ing. P. Agr. Tiziana Prada, ex Pte. de Braford, y actual Pte. de la Cámara de Genética Bovina y productora ganadera. Analiza las claves para que la genética aplicada en Argentina rinda frutos. Destaca que la genética debe ir acompañada de una alimentación adecuada, y manejo eficiente para lograr el mejoramiento real y los resultados esperados. Además, señala el crecimiento en inversión en genética subtropical, pero advierte que el cuello de botella está en la alimentación y el manejo de los rodeos comerciales...
Tiziana Prada, agrónoma y presidenta de la Cámara de Genética Bovina, destaca que la genética bovina no debe verse como algo distante o exclusivamente técnico, sino como una herramienta accesible para los productores que buscan mejorar sus rodeos.
Según Prada, el mejoramiento genético es fundamental, pero sin una adecuada alimentación y manejo, los beneficios se diluyen. "Si hambreamos la vaca en el momento de la preñez, el animal no va a rendir como se espera, por más inseminación a tiempo fijo o genética que se aplique", explica.
Resalta que la alimentación fetal también condiciona el desarrollo posterior del animal, por lo que la inversión en genética debe complementarse con financiamiento para alimentación y mejoras en las instalaciones de los campos.
En cuanto a la inversión, Prada señala que en eventos como la Exposición Rural se observa un aumento notable en la compra de genética subtropical, con precios que crecieron considerablemente en la última década. Sin embargo, esta inversión se concentra en la punta de la pirámide, es decir, en productores líderes que ya tienen planteos avanzados.
El gran desafío está en los rodeos comerciales, donde el acceso a financiamiento y la cultura de manejo integral son limitados, lo que afecta el índice de producción y calidad de la carne a nivel nacional.
Prada también comenta sobre la influencia de la genética continental y los cruzamientos, señalando que en Argentina se trabaja con un purismo que busca razas funcionales al sistema pastoril. No obstante, admite que los cruzamientos pueden aportar beneficios para la faena y la terminación, siempre adaptados a cada sistema productivo.
Sobre la calidad de carne, destaca que Argentina debe enfocarse en mejorar la eficiencia de conversión, el marmoreo y la calidad de las carcasas para diferenciarse en el mercado, ya que competir en volumen con países como Brasil es difícil.
Finalmente, Prada subraya la importancia de elegir animales funcionales y adaptados al ambiente local, con características como pigmentación ocular y pelo corto, para lograr rodeos eficientes y productivos. La genética, la alimentación y el manejo integral son las claves para la transformación ganadera que vive el país.