Son días luminosos para el campo, por Manuel Alvarado Ledesma - Agrositio

Agrositio 15/09/2021 | 07:09 2 días

En primer lugar por el flagelo del huracán que ha golpeado las terminales de salida para la exportación marítima...

Después de sufrir una serie de afrentas y de actitudes de desprecio por parte del Gobierno, la actividad rural presiente la ocurrencia de cambios en las políticas agropecuarias.

No sabe si será pronto o, quizás, un mañana más lejano.

Pero sí ha quedado muy claro que la gente que vive en el campo y en la ciudades, pequeñas y grandes, del interior de estrecha relación con el eslabón agrícola y ganadero, acaban de mostrar su desagrado con la política oficial.

Se abre ahora una esperanza para la actividad. Crece la posibilidad de una posición oficial más amigable con el eslabón agrícola y el ganadero.

Este último llegó a las recientes elecciones con la frente fruncida por el cepo a las exportaciones cárnicas. Justo ahora cuando los competidores externos deben bajar los brazos. Para colmo, el manejo de la hidrovía fluvial acaba de ser estatizado.

Evidentemente, el resultado de las PASO es la consecuencia del avance del Estado sobre la actividad privada.

En lo que respecto al mundo, el lunes 13, los precios de la soja finalizaron la rueda de negocios con ligeras bajas en Chicago. Algo similar ocurrió con el maíz.

El cuadro para lo inmediato no es demasiado alentador.

¿Por qué?

En primer lugar por el flagelo del huracán que ha golpeado las terminales de salida para la exportación marítima.

El polo de terminales de Nueva Orleans está limitado por las operaciones para reconstruir lo destruido por huracán Ida.

Y en segundo lugar, comienza a notarse la presión derivada del inicio de la cosecha estadounidense.

A todo ello, debe agregarse la posibilidad de alguna mejora en la productividad la que podría darse por las recientes lluvias en EE.UU.

En cuanto a la demanda global, las ventas semanales del poroto de soja en EE.UU. revelaron una baja de aproximadamente un 90% de la semana pasada respecto a la misma del año pasado, con 105.368 toneladas.

Como vemos, hoy por hoy se ha abierto un horizonte más alentador, desde el punto de vista interno. Y desde el mercado internacional, la incertidumbre sigue tan vigente como hace una semana.