La fertilización foliar ha dado resultados positivos en cultivos extensivos como trigo, maíz, girasol y soja. Provee una nutrición intensiva con macronutrientes -nitrógeno, fósforo, potasio y otros- y micronutrientes -cobalto, boro, zinc, manganeso y otros- que puede ser dosificada con exactitud y también provista en el momento de mayor requerimiento de cada cultivo. Es complementaria de la fertilización tradicional.

Dado que la soja se caracteriza por su alta demanda de nutrientes, el INTA Pergamino estudió el efecto de dos fertilizantes foliares experimentales compuestos por macronutrientes, micronutrientes, extracto de algas marinas, hormonas vegetales naturales, aminoácidos, hidratos de carbono y vitaminas. El ensayo se realizó con y sin inoculación previa de la semilla con rizobios.

La fertilización foliar aumentó 27% el rendimiento de grano, sin que influyera la inoculación de la semilla. En conclusión, la aplicación foliar de fertilizantes complejos que contienen macronutrientes, micronutrientes y otras sustancias promotoras del crecimiento demostró ser un método muy promisorio para aumentar los rendimientos de soja.