En la segunda quincena de agosto ya habrá asados congelados con hueso importados de Brasil en las cadenas de supermercados y carnicerías.

En principio serían tres las empresas que estarían concretando los primeros negocios con este corte para volcarlo al abasto a valores por debajo de la materia prima producida en Uruguay, pero aún no está definido cuánto más barato se vendería al público.

El pasado 23 de junio, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca habilitó el ingreso de carne bovina con hueso, enfriada o congelada desde los estados brasileños de Rio Grande do Sul, Paraná, Matto Groso y Rondônia, que tienen un status sanitario superior al de Uruguay en fiebre aftosa. Esos estados reconocidos como libres de la enfermedad sin vacunación, se suman a Santa Catarina.

Luego de la habilitación varios abastecedores estuvieron sondeando precios, sin la posibilidad de concretar embarques hacia Uruguay. Uno de los problemas radica en que los frigoríficos brasileños querían vender los asados junto con la falda y en Uruguay no hay tanto consumo del segundo corte.

Se apuntó primero a frigoríficos exportadores de Río Grande do Sul, donde hay un alto consumo de asados en el mercado interno, pero los precios impidieron cerrar negocios. “De Río Grande do Sul es imposible importar porque está más caro que Uruguay”, afirmó a El País Jorge López, Director de Abasto Santa Clara, una de las empresas que importará asados brasileños congelados, en este caso de Paraná y Mato Grosso do Sul. “Los precios casi están definidos”, agregó López.

Por el momento resulta imposible importar otro corte con hueso, porque “en Brasil el delantero con hueso se vende más caro que desosado”, detalló el abastecedor.

Hay casi 40 empresas uruguayas habilitadas para importar carne bovina con hueso desde Brasil, porque las dos Resoluciones del MGAP que habilitan el ingreso de esa materia prima, permite a los frigoríficos exportadores que ingresen cortes para destinarlos al abasto y los obliga a brindar las máximas garantías de que no se volcarán al circuito exportador.

Los cortes de carne importada deberán ingresar etiquetados y envasados de manera individual con envase primario y con cajas de cartón como envase secundario, no se podrá modificar el empaque para su comercialización. Los establecimientos nacionales habilitados para exportar deberán mantener el producto importado de manera independiente de la materia prima uruguaya, según las exigencias oficiales.

Brasileños consumen menos.

Frente a la inflación, una gran parte de la población brasileña tiene restricciones presupuestarias y el consumo de carne baja. Según publicó la Asociación Brasileña de la Industria Frigorífica (Abrafrigo), la demanda interna de carne bovina sigue siendo débil. Eso ayuda a los importadores uruguayos.