Entre Ríos destina cerca de 35 mil hectáreas a la producción de cítricos. Desde la Agencia del INTA en Chajarí, el equipo de extensionistas e investigadores trabajan con los productores promoviendo tecnologías de poscosecha. Integrada por 10 productores familiares de la región citrícola de Colonia Freitas –Entre Ríos–, la Cooperativa de Productores Frutihortícolas de Colonia Freitas es una asociación que, desde 2015, se enfoca en la búsqueda de alternativas. Por medio de un grupo de Cambio Rural, los productores se reunieron y comenzaron a gestionar la idea de conseguir un galpón único para procesar la producción.

“Se trata de un grupo de productores familiares que trabajan en conjunto, compartiendo las instalaciones del empaque y sus nuevas maquinarias, donde le pueden dar valor a sus cítricos y venderlos directamente a los mercados concentradores de frutas del país”, señaló Juan Manuel Roncaglia, investigador del INTA Chajarí –Entre Ríos–.

El INTA, la Fundación ArgenINTA y productores citrícolas trabajaron conjuntamente en la obtención de un subsidio reintegrable (crédito INTERRIS) para la compra de gran parte de las máquinas procesadoras de cítricos dulces. Las inversiones realizadas fueron: una volcadora de bines, una enceradora y un túnel de secado. Gracias a esta ayuda, hoy los productores pueden comenzar a trabajar en su empaque como cooperativa.

Con un sistema mecanizado de empaque se puede mejorar la calidad poscosecha de la producción de cítricos de la región. Las frutas recibidas desde las quintas son volcadas hacia la máquina de lavado y cepillado, luego se someten a un proceso de pre-secado, antes de encerar. Posteriormente, se secan para evitar que se adhieran cualquier tipo de partículas.

“La mitad de los productores del proyecto comercializaban su fruta directamente desde sus quintas, sin poder agregar valor a su producción y dependiendo de compradores”, explicó Roncaglia quien señaló que, con este equipamiento, la cooperativa comprará toda la producción de sus asociados y proveerá al mercado cítricos uniformes, de alta calidad y con un mejor precio en los mercados.

El principal valor que se produce con este proyecto es llegar a los mercados concentradores frutihortícolas del país, con una presentación de calidad en cajones de 20 kilogramos. Así, aquellos productores que ofrecen productos sin empaque o con empaques precarios, podrán hacerlo directamente obteniendo mejores precios.

Para Roncaglia, “el proyecto generará un impacto muy positivo en las familias de cada asociado, debido al aumento de su rentabilidad y del fortalecimiento de empleo en la zona”. Además, la Cooperativa tendrá la posibilidad de brindar servicio de empaque a productores de la zona.

“Trabajamos con mercados de Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe y San Luis, en este camino buscamos ir por mejoras en el proceso y nuclear fruta de los productores de la zona”, expresó Daniel Calgaro, miembro de la cooperativa.

A futuro, se espera un panorama alentador respecto a las posibilidades de provisión en los mercados concentradores de las grandes ciudades del país y de exportación hacia Paraguay.