Partimos de la base de un consumo que ha superado la producción en términos de volumen durante las últimas dos campañas, dando como resultado una retracción en las existencias a nivel mundial. La tendencia apunta a consolidarse dado el mayor interés de países deficitarios en materia de alimentos, predominando los compradores localizados en el centro – norte de África, Medio Oriente y el continente asiático.

Por sólo citar las operaciones más recientes, se destaca Filipinas que se aseguró una tanda de cargamentos por 130.000 tn. Corresponden a trigo con destino forrajero y, a diferencia de las licitaciones anteriores, las descargas quedaron comprometidas desde fines de enero hasta mediados de junio. Las transacciones anteriores exigían que los buques debían arribar entre diciembre y principios de enero. Australia suele ser el principal proveedor de este mercado.

Japón, importador frecuente y con mayores exigencias de calidad, confirmó hace unos pocos días la compra de 121.800 tn. En este caso, se trata de grano de calidad panadera para abastecer a sus molinos y la operación fue pactada para entrega en plazos cortos. Unas tres cuartas partes del monto fue cubierto por orígenes estadounidenses, mientras que la cuarta parte restante por mercadería proveniente de Canadá. Para este tipo de licitaciones, también suele aparecer Australia como exportador.

Otro de los demandantes presentes es Argelia, cuyas compras están centradas en la agencia estatal OAIC. En su última importación, adquirió alrededor de 800.000 tn. (también de calidad panadera) en una licitación con acotado margen de tiempo para la recepción de ofertas. Este monto se complementó con pedidos o licitaciones confirmadas en los últimos días, listando a Arabia Saudita, Turquía (que además sumó compras de maíz), Egipto, Pakistán y Jordania, por citar a los principales.

El mercado internacional reacciona en sus distintas vertientes geográficas y convalida precios en zona de máximos. En la plaza norteamericana de CME, la totalidad de las posiciones operadas lo hacían con marcas superiores a los 310 U$S/tn, tocando niveles que no se registraban en 9 años. La misma dinámica mostraron las cotizaciones del trigo europeo de MATIF con picos de hasta 309 €/tn.

Bajo estas circunstancias, los países productores del hemisferio norte apuntan a expandir la superficie, con la siembra transitando los tramos finales. Sin embargo, la potencial oferta se ve amenazada por las condiciones climáticas adversas que presentan áreas críticas, incluidos sectores de Ucrania, Medio Oriente y las regiones del Volga y Centro en Rusia. Por otra parte, la siembra se ha desarrollado con normalidad y sin complicación alguna en prácticamente toda la Unión Europea, salvo Rumania que ha sufrido una sequedad persistente y dejó hectáreas fuera del circuito productivo.

No es un tema menor el alza sostenida en el precio de los fertilizantes, que condiciona el optimismo relativo al área sembrada (fundamentalmente para las variedades primaverales, siendo que los lotes de invierno están culminando su incorporación) y limita los márgenes de rentabilidad. Además, durante el fin de semana, sumamos la aparición de precipitaciones intensas en los estados australianos de Queensland, Nueva Gales del Sur y Victoria, en donde se está llevando a cabo la trilla y compromete la calidad del cereal.

Rusia, el principal exportador a nivel global, comenzó a gravar sus exportaciones a principios de este año y, desde el Ministerio de Agricultura, indicaron que evalúan aplicar una cuota de exportación para el 1° semestre de 2022. Este viernes 19/11 elevó el tributo de 77,10 a 78,30 U$S/tn y, en el término de 3 meses, la suba impositiva asciende a 46,60 U$S/tn. Así merman sus envíos al exterior e impulsa los precios FOB en los puertos de los otros proveedores que no sufren este tipo de medidas (excluido Argentina) beneficiándolos con mejores precios y una mayor participación de mercado.

Nuestro país queda algo más relegado y se encuentra prácticamente ausente hace poco más de un mes. Las Declaraciones Juradas de Embarques al Exterior permanecen intactas en 9,07 mill.tn. y únicamente se habilitaron registros bajo la modalidad de 30 días, con el grano previamente originado por el exportador. A la última semana se confirmaron 293.400 tn. que, si bien formalmente corresponden al ciclo comercial 2020/21, ya incluye mercadería de la nueva campaña.

En las provincias norteñas ha concluido la cosecha y se despliega hacia la franja central del país – como el sudeste de Córdoba, sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires y Entre Ríos - elevando la oferta disponible y repercutiendo en el comportamiento de los precios. Crece la demanda para asegurarse la logística necesaria y se refleja con descuentos por mercadería con descarga en los puertos del Up-River, negociándose en los 230 U$S/tn. Los valores mejoran hasta 20 – 25 U$S/tn para entregas diferidas, como febrero y marzo.

De no mediar nuevas aprobaciones en los registros de exportación 2021/22, la demanda irá quedando acotada a los molinos. Hasta el momento tienen originadas poco más de 245.000 tn. (un 27% menos que un año atrás) y, como ocurre habitualmente, se muestran más activos en la cosecha para así cerrar compras con descarga. Vale mencionar que la industria molinera no cuenta con recursos financieros para absorber la oferta spot en pleno proceso de trilla y, sin la exportación que acompañe, es probable que los precios se vean presionados a la baja.

Por Eugenio Irazuegui, Responsable de Research de Enrique R. Zeni y CIA
Fuente: Centro de Gestión Agropecuaria