Hemos sido respetuosos de las dificultades planteadas por la pandemia, sin embargo, hasta el momento pareciera que sólo han dilatado los tiempos y no se ha avanzado en cuestiones urgentes.

A lo largo de estos meses, la CEEA ha planteado en forma sostenida las principales cuestiones que afectan a los productores, en particular, la creciente ola de inseguridad que se vive en el ámbito rural y las dificultades para la circulación, fundamentalmente, en el tránsito interjurisdiccional entre provincias, así como entre múltiples municipios a lo largo y ancho del país. En todo este tiempo, el gobierno no ha tomado cartas en el asunto sobre estos temas en forma efectiva.

La enumeración de temas sectoriales irresueltos, como el acceso al financiamiento, las dificultades en la comercialización, los problemas que aquejan a las economías regionales, entre tantos otros, se complementa con otros asuntos de la agenda pública que también generan consternación entre los productores. Entre ellos podríamos mencionar la actividad irregular en el Congreso Nacional, cuyas Cámaras han llegado a sesionar en forma controversial, dando un verdadero espectáculo en lugar de atender los problemas de la gente, o la amenaza que pende sobre la Justicia y la división de poderes republicana.

Preocupa especialmente el avance sobre el derecho de propiedad que se manifiesta en las tomas de tierras en el Conurbano y en otros puntos del país. También el proyecto de ley que castiga la propiedad privada y la generación legítima de recursos bajo la engañosa y controversial denominación de “impuesto a la riqueza”.

Resulta inadmisible que en un contexto tan complejo como el que estamos viviendo, en el que se confluyen y se conjugan problemas y desafíos que requieren consenso, unidad, diálogo y templanza para abordarlos, como la emergencia sanitaria, la persistente crisis económica o la inseguridad en todas sus formas, el Gobierno no solo no dé con soluciones efectivas y sustentables, sino que agregue temas polémicos a una agenda ya sobrecargada de dificultades.

Es ese sentido, hacemos un llamado a todos los poderes del Estado y la sociedad en su conjunto, para que entre todos nos focalicemos en solucionar los desafíos que requieren respuesta inmediata, como la pandemia, la recuperación económica haciendo efectivos los anuncios realizados en temas financieros para capital de trabajo y la inversión, así como también el freno a la creciente inseguridad. Y le pedimos a quienes conducen el país que no nos distraigan con debates ideológicos e inoportunos o que responden solo al interés de algunas facciones del poder político, mientras tantos argentinos tienen hambre y padecen las consecuencias de una pandemia que aún no hemos logrado superar.