Las perspectivas del organismo financiero, considerado uno de los grandes oráculos de la economía, apuntan ahora a un deterioro de la riqueza global del 4,9%, peor todavía que la caída del 3% prevista en abril, cuando la crisis del coronavirus se encontraba en plena ebullición.

Los grandes responsables de este negativo escenario son los mercados desarrollados, para los que el FMI pronostica un desplome del 8% este año, por encima aún del 6,1% calculado hace dos meses.

Estados Unidos sufrirá un recorte de la riqueza del 8%, empeorando las previsiones iniciales del 6,9% y a pesar de las ambiciosas medidas de estímulo fiscal.

China, donde se originó la pandemia a finales de 2019, es el único de los grandes mercados para el que el FMI augura crecimiento positivo este año, aunque de apenas el 1% y por debajo del 1,2% que le atribuía hace dos meses.

España será el país desarrollado más golpeado por el virus

España será, junto con Italia, el país desarrollado más castigado por la pandemia: el PIB caerá un 12,8%, el mayor retroceso desde la Guerra Civil, según el Fondo Monetario internacional (FMI). El organismo actualizó este miércoles sus previsiones y recortó en casi cinco puntos sus anteriores pronósticos sobre la economía española. Se trata de la mayor revisión a la baja, solo superada por Francia, entre el club de las naciones más ricas. La nota positiva es que el Fondo también augura un rebote más generoso en 2021, del 6,3%, dos puntos más que lo estimado en abril.

Con estas previsiones, el PIB español presentará el peor comportamiento junto con Italia de entre los grandes mercados de la zona euro (para la que el FMI augura una caída del 10,2% este año, 2,7 puntos menos de los que anticipaba en abril). Por su parte, la economía francesa se reducirá un 12,5% y la alemana aguantará con un recorte del 7,8%.

Para el caso español, las perspectivas son peores que las que augura el Banco de España, que apunta a una caída del 11,4%, pero mejores del hundimiento de hasta el 14% que pronostica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en caso de que se produzca un segundo brote de contagios.

Latinoamérica

El Fondo Monetario Internacional ha empeorado este miércoles sus perspectivas para América Latina y el Caribe al pronosticar que su actividad económica se desplomará un 9,4% este año por el impacto de la pandemia del coronavirus, 4,2 puntos más que en sus cálculos de abril.

No obstante, para 2021, el FMI prevé que la región latinoamericana crecerá un 3,7%, 3 décimas más de lo pronosticado en abril, una cifra prometedora aunque insuficiente para recuperar la actividad perdida durante el presente año, dice.

“En América Latina, donde la mayoría de los países aún luchan por contener infecciones, prevemos que las dos economías más grandes, Brasil y México, se contraigan un 9,1% y un 10,5%, respectivamente, en 2020“, detallan los expertos del Fondo en la actualización de su informe de Perspectivas Económicas Mundiales.

Estos pronósticos para Brasil y México son 3,8 y 3,9 puntos inferiores a lo anticipado hace tres meses, respectivamente. Sin embargo, las perspectivas para el 2021 mejoran ligeramente para ambos países respecto a abril, ya que el FMI espera ahora que la economía brasileña avance un 3,6% y que la mexicana lo haga un 3,3%.

“Con la implacable propagación de la pandemia, las perspectivas de consecuencias negativas duraderas para los sustentos, la seguridad laboral y la desigualdad se han vuelto más desalentadoras”, justifica el Fondo en su análisis.

Recuperación más gradual

El FMI mantiene que la recuperación llegará en 2021, aunque reconoce que será más gradual de lo previsto ante una enfermedad que no cesa y que podría obligar a más medidas de confinamiento.

La reactivación estará, en todo caso, lejos de ser en V, pese a que en países como España el pronóstico ha mejorado respecto a abril, pasando de un crecimiento previsto del 4,3% en 2021 al 6,3%.

La riqueza global aumentará un 5,4% el próximo ejercicio, menos del 5,8% que se esperaba, lastrado esta vez por los mercados emergentes. Incluso en el caso de China, el crecimiento del 8,2% programado será un 0,1% menor del que se anticipaba en abril.

Para el grupo de economías avanzadas, las previsiones en 2021 pasan de un alza del 7,7% al 8% gracias al impulso de la Eurozona, cuyo PIB se elevará un 6%, por encima del 4,7% que se esperaba en abril. En cambio, Estados Unidos sólo crecerá un 8%, una cifra significativa dado el tamo de su economía pero 0,2 puntos menos de lo que previsto. La errática gestión de la Administración de Donald Trump para contener la pandemia explica el deterioro.

Estímulos de 10 billones

Las medidas fiscales puestas en marcha por los Gobiernos, que según el FMI suman ya más de 10 billones de dólares, son las responsables de la reactivación económica prevista para el año que viene, pero también están disparando la deuda pública y el déficit.

En el caso de España, el país cerrará el año con un déficit fiscal del 13,9%, la cifra más alta de la Eurozona y superior incluso al 9,5% que se auguraba en abril. El desfase se producirá tanto por la caída de ingresos, calculados en más de 40.000 millones de euros, como por los planes de incentivos y las ayudas públicas.

El endeudamiento, por su parte, se disparará al 123,8% sobre el PIB este ejercicio, 10,4 puntos más de los se proyectaba hace tres meses. En 2021, la desviación presupuestaria será del 8,3% y la deuda se mantendrá por encima del 124% sobre la riqueza.

Por primera vez, la deuda bruta global superará la economía mundial este año y el que viene.

Fuente: Tynmagazine