MOLIENDA DE SOJA

Con el fin de la cosecha de soja 2019/20, inicia su ciclo comercial y cierra el ciclo comercial de la campaña 2018/19. Podemos entonces analizar el comportamiento de la última campaña industrial, que engloba desde abril de 2019 hasta fines de marzo de 2020. En este período, la industrialización de soja alcanzó los 41,2 millones de toneladas, un 13,1% por encima del período anterior, y se ubica como la tercer mayor campaña industrial en los últimos diez años. El incremento respecto a la campaña pasada se dio principalmente en la harina de soja, que vislumbró un aumento de 3,3 millones de toneladas, seguido por el aceite de soja y las demás industrias (+ 0,8 y + 0,6 millones de toneladas respectivamente).

Como se mencionó en un informe anterior, el principal conductor de la recuperación de la industria fue la buena cosecha de soja en la campaña 2018/19, que normalizó la producción luego de una sequía de la campaña previa. Un segundo factor que contribuyó al mayor procesamiento de la oleaginosa fue el incremento en el precio relativo de los productos manufacturados respecto al del poroto.

Durante gran parte del 2018 el precio relativo entre el aceite de soja y la materia prima favorecía a la exportación del poroto, ya que se encontraba por debajo del promedio de las últimas diez campañas. Aun así, durante 2019 la relación comenzó a invertirse, e incluso se volvió favorable para el aceite. En el caso de la harina de soja, la misma contó con un precio relativo por encima del promedio de los últimos diez años durante casi la totalidad del ciclo comercial, especialmente en los primeros meses del año corriente.

La industria de soja es la principal generadora de divisas de Argentina. A lo largo de las últimas once campañas comerciales, la producción de aceite y harina de soja han resultado en USD 189.228 millones, lo que representa un valor promedio por campaña de USD 17.200 millones. De este monto, normalmente un 64% es de harina de soja.

La campaña comercial 2018/19 cierra con un valor bruto industrializado de USD 15.000 millones, por debajo del promedio pero mayor al valor conseguido en la campaña previa. Si bien el volumen industrializado fue mayor al de campañas anteriores, el valor de la producción se mantiene bajo debido a menores precios de exportación, que se ubicaron en un promedio de USD 346 por tonelada para el poroto, USD 678 para el aceite de soja y USD 321 por tonelada para la harina.

MOLIENDA DE CEREALES

La industria de maíz, tras finalizar la campaña comercial 2018/19 con un volumen récord, comienza la nueva campaña con una producción de 522.000 toneladas en marzo de 2020, lo que es un 3% mayor a la producción de marzo del año anterior. Analizando por rubros, la molienda húmeda fue la única actividad que mostró un incremento en el procesamiento respecto al mismo mes de 2019, llegando a procesar 132.500 toneladas. Por otro lado, la industria de balanceado y la de molienda seca presentaron caídas del -1,9% y -5,5%, respectivamente.

El etanol a base de maíz completó el ciclo comercial 2018/19 con una producción de 436.000 toneladas, el tercer valor más alto de la historia. Aun así, la producción fue menor que las campañas comerciales del 2017/18 y 2018/19, por -1,1% y -3,5% respectivamente. En marzo, la producción de etanol en base de maíz llegó a las 38.000 toneladas, valor similar al obtenido en marzo de 2019.

En el caso del trigo, la industria molinera procesó 1,9 millones de toneladas en el primer trimestre del ciclo comercial 2019/20, superior al de la campaña anterior por un 9% y la más elevada de las últimas siete campañas para tal período. La provincia que más ha incrementado su producción en el período diciembre-marzo fue Buenos Aires (+15%), seguida por Santa Fe (+7%) y finalmente por Córdoba (+4%).

Fuente: BCCBA