TENDENCIAS CLIMÁTICAS

La última parte del semestre cálido seguirá sin verse condicionada por forzantes climáticos de escala planetaria. Tal como estaba previsto, el indicador ENSO, se mantuvo neutral, lo cual fortalece la bondad de los modelos de pronóstico para anticipar el comportamiento de este importante predictor del clima de largo plazo en el sudeste de Sudamérica. En el mapa puede observarse cómo sobre la zona central del Pacífico Ecuatorial, las anomalías de temperatura se mueven dentro del rango de neutralidad.


El litoral Atlántico no presenta anomalías para destacar. Aparece un enfriamiento sobre la zona del Anticiclón, pero la anomalía está muy al norte. De todas maneras es una anomalía para monitorear cuando estamos transitando semanas donde el sistema de alta presión ha resultado un inconveniente para el desarrollo de sistemas precipitantes.

La anomalía cálida del Pacífico sur, en principio deberíamos tomarla como una situación favorable, sobre todo para el sur de la región pampeana, atendiendo la posibilidad de que esta anomalía disminuya el riesgo de heladas tempranas.

Las diferencias este oeste de las precipitaciones del mes de febrero evidencia un comportamiento dispar en la circulación de los flujos de humedad. Todo parece indicar que ha sido mucho más eficiente la entrada de humedad de componente amazónica que la que ingresó desde el Atlántico. Esto explicaría la sobreabundancia de agua en CB y el oeste de la zona núcleo en general. El sudeste de BA por su parte presento buenas lluvias debido a la combinación de ambiente más frío y el aporte cercano del aire del Atlántico, sin embargo, este efecto benéfico claramente se pierde hacia el interior.

Por estos días, el bloqueo del sistema de alta presión comenzará a dispersarse. Las provincias de LP y BA ya se comienzan a recibir los beneficios de este cambio. Esto liberará el avance de los sistemas frontales y dependiendo la disponibilidad de humedad, se irán generando una mejor o más modesta oferta de agua.

Si efectivamente se destraba la dinámica que permite aumentar la frecuencia de sistemas frontales, podemos ir a una segunda parte de marzo con mejor performance pluvial, la cual puede encontrar continuidad en el mes de abril. No es muy probable que la situación se vuelque hacia precipitaciones sobreabundantes en forma generalizada.

En muchos aspectos la campaña de granos gruesos ya está cerrada en términos de rendimiento. Sin embargo la recomposición pronta de las precipitaciones tendría un efecto muy favorable sobre zonas en sequía que requieren en forma perentoria el retorno de las lluvias. Como mencionamos, la sufrida actividad agropecuaria del sudoeste de la región pampeana, podría salvar pasturas para el invierno. Por otra parte hay zonas del centro sudeste de SF y el sur entrerriano, que pedirán varios eventos pluviales para recargar los perfiles.

La clave para la recomposición pluvial será la posición e intensidad del sistema de alta presión. Por lo pronto se ven señales favorables, que permitirían ingresar en un círculo virtuoso en la segunda quincena de marzo.