Durante los últimos días, el precio del pan volvió a estar en boca de los argentinos. Por este motivo, BCR News dialogó con Federico Helman, director ejecutivo de la Cámara de Industriales Molineros, quien explicó cómo influye un aumento del precio de la harina en la mesa de los consumidores.

• Se ha vuelto a hablar, en estos días, del aumento del precio del pan debido a la suba de la harina, ¿qué explicación tienen los molinos para darle a la población?

Es una buena pregunta y merece una respuesta abarcativa de nuestro proceso industrial. Empecemos por decir que el trigo representa casi el 80% del costo de la harina y que el precio de ese trigo es en dólares, ya que lo definen los mercados internacionales y no los molinos locales. Por otra parte, el valor del dólar en Argentina también es independiente y ajeno a lo que hagan los molinos.

• ¿Los molinos no manejan el 80% de su costo?

Así es, exactamente. Y si le sumamos los otros insumos dolarizados, como las bolsas, los aditivos, los repuestos de la maquinaria que es casi toda importada, etc., nos vamos a más del 90% de un costo dolarizado. Y además pagamos generalmente el trigo a 7 días, aunque cobramos la harina que vendemos normalmente entre 30 y 60 días y, por supuesto, en pesos.

Esto que les explico hace que, inexorablemente, cada vez que el trigo aumenta, sea imposible que no aumente la harina. Pero también es absolutamente cierto que cuando el precio del trigo baja, siempre baja la harina, eso es una constante debido a la sobreoferta que existe.


• ¿A qué se refiere cuando habla de sobreoferta?

El mercado interno de harinas está siempre sobreofertado porque los molinos existentes pueden abastecer de harina al doble de habitantes de Argentina. Nunca en la historia de nuestro país el mercado de harinas ha estado desabastecido ni por un día. Eso provoca una competencia muy grande entre los muchos molinos que existen, que son más de 160, si miramos un gráfico del comportamiento de los precios de otros productos farináceos versus el precio de la harina, veremos que ésta baja y muchas veces no es acompañada por bajas en esos otros productos, debido a la competencia que existe en el mercado de harinas.


• Bueno, pero volvamos al pan y las razones de su aumento de precio.

Mire, la harina representa entre un 13% y un 20% del precio del pan, dependiendo de los momentos. Hoy una bolsa cuesta lo mismo que en el mes de octubre del año pasado y en los meses de noviembre y diciembre su precio había bajado hasta llegar a alrededor de $900 por bolsa de 50 kilos Hay que tener en claro que si el precio de una bolsa de harina subiera $100, como ha ocurrido debido al aumento del precio del trigo, eso puede representar una suba que no llega a los $2 en el precio del kg de pan, y esto es aritmética pura. Seguramente el precio del pan aumenta por otras razones, pero el precio de la harina tiene por cierto una escasa influencia, al contrario de lo que mucha gente cree.


• ¿Hay empresas mutinacionales operando en el sector que dominan el mercado?

Los molinos son todas pequeñas y medianas empresas nacionales y familiares,asentadas algunas desde hace más de 150 años en pequeñas localidades del interior profundo, y son muchas veces la única y principal fuente de trabajo en ese pueblo. Tenemos una responsabilidad social enorme, como dadores de trabajo y como abastecedores de un insumo esencial para la población. No hay actualmente empresas de otro tipo en la molinería.

• Por último, se dice que la molinería no es solidaria con la población en momentos difíciles porque aumenta sus precios…

Como les expliqué, cuando el trigo aumenta es imposible que los precios no suban, pero cuando el trigo baja, los precios siempre bajaron y la incidencia en el precio del pan es muy poca. Por otra parte, nuestra solidaridad se ha demostrado desde siempre, por ejemplo cuando se comenzó a vitaminizar las harinas con hierro y ácido fólico para mejorar la salud de los consumidores, sabiendo que es un alimento con alto consumo en las capas más desprotegidas, lo que ha contribuido sustancialmente a prevenir el desarrollo de enfermedades y malformaciones, reforzando el sistema nervioso e inmunológico. También demostramos nuestra solidaridad cuando hemos sido el único sector que le ha pedido y ha colaborado decididamente con el Estado para que se incrementen los controles que permitan evitar la evasión impositiva, logrando de esta manera que todos paguemos los impuestos y que se recauden más fondos, fondos que después se destinan a la población que menos recursos tiene, a través de ayuda social, planes sociales, hospitales, mejoras en la educación, etc.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario